El régimen que permite dejar sin efecto una inscripción o anotación preventiva del Registro de la Propiedad, en principio solo por sentencia firme o por documento con el consentimiento del titular registral
Resumen rápido: La cancelación de inscripciones registrales es el acto por el que se deja sin efecto una inscripción o anotación preventiva ya practicada en el Registro de la Propiedad. El artículo 82 de la Ley Hipotecaria (LH) regula, con carácter general, las vías por las que puede lograrse.
Definición flash: Las inscripciones hechas por escritura se cancelan por sentencia firme o consentimiento del titular, salvo extinción legal o por el título (art. 82 LH).
Etiqueta lingüística
La exigencia de que la cancelación derive de sentencia firme o de consentimiento del propio titular registral -no de una simple declaración unilateral de un tercero- es la manifestación registral del principio de tracto sucesivo y de la protección reforzada que la ley otorga a lo ya inscrito, que no puede desaparecer del Registro por vías informales.
Definición técnica
Las inscripciones o anotaciones preventivas hechas en virtud de escritura pública no se cancelan sino por sentencia contra la que no quepa recurso de casación pendiente, o por otra escritura o documento auténtico en que preste su consentimiento para la cancelación la persona a cuyo favor se hizo la inscripción o anotación, o sus causahabientes o representantes legítimos. El propio artículo prevé además un régimen específico de cancelación de inscripciones o anotaciones a favor del deudor, de los acreedores o de las partes afectadas cuando resulte de un plan de reestructuración homologado respecto de quienes lo hubieran suscrito.
Aplicación práctica
Este doble cauce -sentencia firme, o consentimiento del propio titular registral- es lo que en la práctica impide a cualquiera «borrar» una inscripción registral por su cuenta: solo cabe cancelar sin esos requisitos cuando el derecho quede extinguido por declaración de la ley o resulte así del propio título inscrito, y, a solicitud del titular registral, las condiciones resolutorias e hipotecas sin plazo pactado una vez transcurrido el plazo de prescripción de sus acciones (artículo 82, párrafos segundo y quinto).
Contexto legal en España
La cancelación de inscripciones registrales se regula en el artículo 82 de la Ley Hipotecaria, texto refundido según Decreto de 8 de febrero de 1946.
Normas clave a tener en cuenta
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 82 de la Ley Hipotecaria exige, con carácter general, sentencia firme o consentimiento del titular registral para cancelar una inscripción o anotación preventiva hecha en virtud de escritura pública.
Preguntas frecuentes sobre cancelación de inscripciones registrales
¿Cómo se cancela una inscripción en el Registro de la Propiedad?
Con carácter general, por sentencia firme, o por escritura u otro documento auténtico en el que consienta la cancelación la persona a cuyo favor se hizo la inscripción, sus causahabientes o representantes legítimos, conforme al art. 82 de la Ley Hipotecaria.
¿Puede cancelarse una inscripción sin el consentimiento del titular ni sentencia?
Con carácter general no; el art. 82 de la Ley Hipotecaria exige uno de esos dos cauces, salvo el régimen de los planes de reestructuración homologados y los casos en que el derecho quede extinguido por declaración de la ley o resulte así del propio título, o hayan prescrito las acciones de condiciones resolutorias e hipotecas sin plazo pactado (párrafos segundo y quinto).
Autoría y revisión editorial
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