Máximas y aforismos jurídicos latinos
Las locuciones latinas del Derecho explicadas y agrupadas por función: interpretación, prueba, proceso, contratos. Con enlace a cada ficha del diccionario.
El Derecho, explicado en tu idioma. 4.567 términos que te dicen qué significan, cómo se aplican de verdad y qué norma exacta los regula. Sin jerga, sin letra pequeña y sin coste.
4.174 de los 4.567 términos ya están publicados y citables; el resto sigue en distintas fases de desarrollo.
Escribe la palabra que te ha aparecido en un contrato, en una carta o en una sentencia. Te llevamos directo a su explicación, con su normativa y con qué no hay que confundirla. Sin registro, sin límite de búsquedas y sin coste.
¿No sabes por dónde empezar, o buscas algo que no encaja en un área? Recorre los 4.567 términos ordenados alfabéticamente, letra a letra.
Los términos que acaban de entrar en el diccionario, recién escritos y revisados.
Uno cada día, elegido entre los que ya tienen el visto de nuestra letrada. Si no buscas nada concreto, empieza por aquí.
Los agentes mediadores del comercio son los profesionales que el artículo 88 del Código de Comercio sujeta a las leyes mercantiles para intervenir como int…
Leer la definición completa →Máximas latinas, siglas, abreviaturas y marcas territoriales: todo lo que hace falta para entender el diccionario antes de buscar en él una palabra concreta.
Referencias
Las locuciones latinas del Derecho explicadas y agrupadas por función: interpretación, prueba, proceso, contratos. Con enlace a cada ficha del diccionario.
Las 18 ramas del Derecho que usa nuestro diccionario: qué cubre cada una, dónde se solapan y ejemplos reales de términos desarrollados.
Las 46 siglas jurídicas del diccionario, entre ellas CC, LEC, CP, LOPJ y ET, con su desarrollo completo y enlace a la norma oficial.
Cómo se abrevia un artículo, un apartado o una sentencia en Derecho español: art., ap., FJ, STS, RDLeg... con ejemplos reales de lectura.
Qué significan las marcas ES, FORAL, UE y PAN del diccionario, y qué comunidades autónomas tienen derecho civil propio.
Cómo buscar un término, qué significan los badges "NUEVO" y "En ampliación", y qué es el Dato de autoridad de cada ficha.
El diccionario jurídico tiene 4.567 entradas. De ellas, 4.565 están desarrolladas: no son una definición de dos líneas, sino una explicación con su contexto, lo que suele confundirse con otros conceptos, y preguntas frecuentes.
Las 2 restantes son entradas heredadas de la versión anterior del sitio, más breves. Están identificadas (con el aviso «En ampliación» junto a su nombre) y no se presentan como si fueran otra cosa. Preferimos una entrada corta y honesta a una inflada para aparentar profundidad.
Estar escrita y estar publicada no es lo mismo: de todas ellas, 4.174 se ofrecen además al índice de los buscadores. El criterio para entrar en ese índice es que el contenido jurídico haya pasado nuestra revisión, y desde que cada entrada guarda dentro su propia traza —qué norma se cotejó, contra qué texto y cuándo— eso se puede comprobar entrada por entrada. Esa práctica es reciente, así que hoy la mayor parte de lo publicado es anterior a ella: su revisión consta en un expediente aparte y no dentro de la entrada. Se están cotejando de nuevo una a una, empezando por las más consultadas, y hasta que a una le toque su turno lo honesto es decir que la traza todavía no viaja con ella. Mientras una entrada no ha pasado por ahí, se puede leer aquí, pero no la damos por verificada ante nadie.
A eso se suman 19 áreas de práctica, con la explicación de qué es cada materia, cuándo se necesita un abogado de esa especialidad, cómo suele desarrollarse el procedimiento y qué documentación conviene reunir.
Todo lo que interpreta una norma pasa por una revisión jurídica antes de darse por bueno. Mientras esa revisión está pendiente, la entrada queda marcada internamente y no se publica como verificada.
Esto tiene un coste evidente: el contenido avanza más despacio. Es una decisión consciente. Una ficha jurídica equivocada no es un error cosmético: alguien puede dejar pasar un plazo o creer que tiene un derecho que no tiene.
No lo escribimos. Explicamos el concepto sin la cifra.
Es el criterio que más veces hemos aplicado. Hay materias en las que la norma ha cambiado recientemente o en las que el importe depende de un cálculo que se actualiza cada año. En esos casos preferimos decir que existe un plazo y que conviene comprobarlo, antes que dar un número que puede estar caducado. Un plazo mal publicado hace más daño que un plazo ausente, porque el lector actúa confiando en él.
Lo mismo ocurre con las materias cuya normativa se ha reformado y todavía no hemos podido verificar en la fuente oficial: esas entradas avanzan despacio a propósito, y esa decisión está anotada con su motivo para que nadie la interprete como un descuido.
No publicamos valoraciones ni puntuaciones de los despachos. No hay estrellas, no hay nota media y no hay «mejor abogado» de nada. Publicar valoraciones que no procedan de clientes reales y verificables sería inventarlas, y una valoración inventada no ayuda a elegir: solo aparenta que ayuda.
Tampoco ordenamos los listados por calidad, ni recomendamos a ningún profesional concreto, ni damos asesoramiento jurídico. El diccionario explica conceptos; no responde a tu caso.
Y no copiamos listados de fuentes oficiales. Cuando existe un registro público que se mantiene al día, enlazamos a él. Una lista copiada envejece sin que nadie la revise, y una dirección equivocada en una página que existe para orientar es peor que no darla.
Las fichas de despachos proceden de información de origen público y de lo que los propios despachos han facilitado. Una ficha sin reclamar es la que todavía no ha revisado su titular: puede estar incompleta o desactualizada, y así se indica en la propia ficha.
Cualquier despacho puede reclamar la suya y corregir lo que no sea correcto. No verificamos colegiaciones: eso se comprueba en el censo oficial de la Abogacía, y explicamos dónde hacerlo.
Hay materias que envejecen más rápido que otras. El derecho bancario, el de nuevas tecnologías, el inmobiliario y el de extranjería cambian con frecuencia, y sus contenidos se revisan de forma periódica, no una sola vez.
Cuando una entrada se actualiza porque ha cambiado la norma, lo diremos aquí: qué cambió, qué se corrigió y cuándo. Es la única forma de que puedas saber si lo que estás leyendo se mantiene o lleva años parado.
El contenido lo redacta el equipo editorial del directorio y pasa por una revisión jurídica antes de darse por bueno. Mientras la revisión está pendiente, la entrada no se publica como verificada.
Son entradas heredadas de la versión anterior del sitio que aún no se han desarrollado. Están identificadas como tales. Lo que decide que una entrada se ofrezca al índice de buscadores no es su extensión, sino que su contenido jurídico haya pasado la revisión: hay entradas desarrolladas que tampoco se ofrecen porque esa revisión sigue pendiente. Se prefiere una entrada corta y honesta a una inflada para aparentar profundidad.
Porque no se publica una cifra que no se haya podido confirmar en la fuente oficial. Un plazo caducado hace más daño que un plazo ausente: el lector actúa confiando en él. En esos casos se explica que el plazo existe y que conviene comprobarlo.
No. El directorio recopila y organiza información; no evalúa la calidad del trabajo de ningún profesional ni lo recomienda. Los listados no son una clasificación por calidad.
Porque no disponemos de valoraciones que procedan de clientes reales y verificables. Publicar puntuaciones sin ese respaldo sería inventarlas. Es una decisión deliberada, no una carencia técnica.
No. Explica conceptos y procedimientos con carácter general, pero no analiza tu caso. Para eso hace falta un profesional colegiado que conozca los detalles concretos de tu situación.
Del Derecho penal al concursal: 18 áreas para llegar a tu problema sin saber el nombre técnico. Toca la tuya y ves sus términos; cada área te dice además cuántos hay y te lleva a los despachos que la trabajan.
Delitos, penas y responsabilidad criminal: de la denuncia a la sentencia, con las garantías del proceso.
Ver los 33 términos de Derecho penalEncuentra tu abogado experto en Derecho penalEl derecho de la vida cotidiana: obligaciones, contratos, propiedad y responsabilidad entre particulares.
Ver los 40 términos de Derecho civilEncuentra tu abogado experto en Derecho civilMatrimonio, divorcio, custodia, alimentos y las relaciones jurídicas entre parientes.
Ver los 14 términos de FamiliaEncuentra tu abogado experto en FamiliaLa relación entre empresa y trabajador: contrato, despido, salario y derechos en el empleo.
Ver los 16 términos de LaboralEncuentra tu abogado experto en LaboralCompraventa, arrendamiento, propiedad horizontal y todo lo relativo a los bienes inmuebles.
Ver los 16 términos de InmobiliarioEncuentra tu abogado experto en InmobiliarioTestamentos, herencias, legítima y el reparto del patrimonio tras el fallecimiento.
Ver los 20 términos de Herencias y sucesionesEncuentra tu abogado experto en Herencias y sucesionesSociedades, empresa, contratos comerciales y títulos valores.
Ver los 17 términos de MercantilEncuentra tu abogado experto en MercantilPréstamos, hipotecas, cláusulas abusivas y la relación con las entidades financieras.
Ver los 12 términos de BancarioEncuentra tu abogado experto en BancarioImpuestos, obligaciones tributarias y la relación con Hacienda.
Ver los 9 términos de FiscalEncuentra tu abogado experto en FiscalLa relación del ciudadano con las Administraciones públicas: actos, recursos y procedimiento.
Ver los 12 términos de AdministrativoEncuentra tu abogado experto en AdministrativoLas reglas del juicio: demanda, prueba, recursos y ejecución de las resoluciones.
Ver los 35 términos de ProcesalEncuentra tu abogado experto en ProcesalLa insolvencia de personas y empresas: concurso de acreedores y segunda oportunidad.
Ver los 9 términos de ConcursalEncuentra tu abogado experto en ConcursalLa resolución de conflictos fuera del juzgado, por acuerdo o ante un árbitro.
Ver los 7 términos de Mediación y arbitrajeEncuentra tu abogado experto en Mediación y arbitrajeRelaciones jurídicas con elemento extranjero: qué ley y qué tribunal se aplican.
Ver los 9 términos de InternacionalEncuentra tu abogado experto en InternacionalResidencia, nacionalidad, arraigo y los derechos de los extranjeros en España.
Ver los 2 términos de ExtranjeríaEncuentra tu abogado experto en ExtranjeríaDerechos de autor, patentes, marcas y la protección de las creaciones.
Ver los 4 términos de Propiedad intelectualEncuentra tu abogado experto en Propiedad intelectualProtección de datos, internet, firma electrónica y el derecho digital.
Ver los 9 términos de Nuevas tecnologíasEncuentra tu abogado experto en Nuevas tecnologíasMaterias transversales y servicios jurídicos que no encajan en un solo ámbito.
Ver los 11 términos de Otros servicios legalesEncuentra tu abogado experto en Otros servicios legalesYa sabes qué significa. Ahora un abogado te dice qué hacer con tu caso concreto.
Por qué puedes fiarte de lo que lees aquí, y cómo lo escribimos.
Casi nadie llega aquí buscando una especialidad: se llega buscando una palabra que aparece en un papel del juzgado, en un contrato o en una carta del banco. Esto está escrito para ese momento.
Una definición en una frase, para salir de dudas rápido. Después, la explicación con su contexto: cuándo aparece ese concepto, qué consecuencias tiene y qué normativa lo regula.
Casi todas incluyen dos apartados que suelen faltar en otros sitios: con qué se confunde, porque buena parte de los errores vienen de mezclar dos figuras parecidas, y las preguntas frecuentes que hace quien tiene ese problema delante.
Este diccionario viene de una versión anterior del sitio y no todas sus entradas están al mismo nivel. Las que ya se han desarrollado tienen definición, explicación y preguntas frecuentes; el resto son entradas breves heredadas que se van completando por lotes.
No las escondemos ni las presentamos como si fueran otra cosa: mientras están sin desarrollar, no entran en el índice de buscadores. Preferimos una entrada corta y honesta a una inflada para aparentar profundidad.
El orden con el que se completan no es alfabético, sino por materia y por demanda: se escriben antes los términos que hacen falta para entender las áreas de práctica y los que más se buscan.
Explica conceptos y procedimientos con carácter general. No analiza tu caso, no dice qué te conviene hacer y no sustituye a un abogado.
Cuando un dato concreto, como un plazo, un importe o un requisito, no se ha podido confirmar en la fuente oficial, no se escribe: se explica el concepto sin la cifra. Un plazo caducado hace más daño que un plazo ausente, porque quien lo lee actúa confiando en él.
Si ya sabes de qué va tu problema y lo que buscas es un despacho, puedes ir directamente al directorio por área de práctica o por ciudad.
Has entendido el término. El siguiente paso es alguien que lo lleve a la práctica: despachos por especialidad y por ciudad, con sus datos de contacto directos y sin intermediarios.