La acción para exigir a los administradores el daño causado al patrimonio de la sociedad
Resumen rápido: La acción social de responsabilidad es la acción por la que se exige a los administradores de una sociedad la reparación del daño causado al patrimonio social por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos, o realizados incumpliendo sus deberes. La indemnización ingresa en el patrimonio de la sociedad, no en el de quien la ejercita.
Definición flash: La acción social de responsabilidad exige a los administradores reparar el daño que causaron al patrimonio de la sociedad, en beneficio de esta.
Etiqueta lingüística
Se llama «social» porque protege el interés de la sociedad —su patrimonio—, frente a la acción individual de responsabilidad, que protege el daño directo a un socio o a un tercero. «De responsabilidad» porque persigue la de los administradores. Es un tecnicismo del Derecho de sociedades.
Definición técnica
Técnicamente, la acción social repara el daño al patrimonio social, de modo que lo obtenido revierte en la sociedad. La Ley de Sociedades de Capital, artículo 238 (artículos 238 y siguientes) establece una legitimación escalonada: en primer término la sociedad, previo acuerdo de la junta general; subsidiariamente los socios que reúnan una participación mínima, cuando la sociedad no la ejercite; y, en último término, los acreedores, cuando la acción no haya sido ejercitada por la sociedad o los socios y el patrimonio social resulte insuficiente para satisfacer sus créditos. Presupone un daño, una conducta antijurídica del administrador y el nexo causal. Exige además dolo o culpa, que se presume, salvo prueba en contrario, cuando el acto es contrario a la ley o a los estatutos; y no exonera que la junta haya adoptado, autorizado o ratificado el acto (art. 236.1 y 2). Responden solidariamente todos los miembros del órgano que adoptó el acuerdo o realizó el acto, salvo quienes prueben las causas de exoneración del artículo 237. La escala de legitimación tiene una excepción: si la acción se funda en la infracción del deber de lealtad, los socios con participación suficiente para pedir la convocatoria de la junta pueden ejercitarla directamente, sin someterla a la junta (art. 239.1). La junta puede transigir o renunciar salvo oposición de socios que representen el cinco por ciento del capital (art. 238.2), y la aprobación de las cuentas no impide la acción (art. 238.4). Prescribe a los cuatro años desde que pudo ejercitarse (art. 241 bis). Se distingue de la acción individual, que resarce el daño directo a socios o terceros.
Aplicación práctica
En la práctica, la acción social es el instrumento para que la sociedad —o, en su defecto, la minoría o los acreedores— recupere el perjuicio que una mala gestión causó a la compañía: operaciones ruinosas, autocontratación desleal, apropiación de oportunidades de negocio. El abogado del reclamante debe acreditar el daño al patrimonio social, la infracción de los deberes del administrador y el nexo causal; el de la defensa, la diligencia o la falta de causalidad. Es una vía habitual en conflictos entre socios y en la exigencia de responsabilidad tras una crisis empresarial, con un límite temporal que conviene vigilar: cuatro años desde que la acción pudo ejercitarse (art. 241 bis).
Contexto legal en España
El régimen está en la Ley de Sociedades de Capital, artículo 238 (artículos 238 y siguientes): objeto, legitimación de la sociedad previo acuerdo de junta, legitimación subsidiaria de la minoría y de los acreedores. Se distingue de la acción individual de responsabilidad. Enlaza con los deberes de los administradores y con la figura del administrador de hecho, a quien alcanza igualmente. Es materia del Derecho de sociedades.
Normas clave a tener en cuenta
No es sólo cosa de la sociedad. El orden previsto es escalonado: la sociedad, previo acuerdo de la junta general; los socios que reúnan el porcentaje exigido, cuando la sociedad no la ejercita; y, en última instancia, los acreedores, cuando el patrimonio social resulta insuficiente para satisfacer sus créditos y ni la sociedad ni los socios han actuado. De ahí que lo primero al estudiar el asunto no sea el daño, sino quién está en condiciones de reclamar y qué paso previo le falta. El acuerdo para ejercitarla puede adoptarse aunque no conste en el orden del día, y su aprobación determina la destitución de los administradores afectados. No es un detalle procesal: cambia el gobierno de la sociedad el mismo día. Conviene además tener presente que la indemnización ingresa en el patrimonio de la sociedad, no en el del socio que promovió la acción. Quien busca reparar un daño propio y directo no está en esta acción, sino en la individual. La Ley de Sociedades de Capital, artículo 238, en sus artículos 238 y siguientes, atribuye la acción social de responsabilidad en primer término a la sociedad, previo acuerdo de la junta general, y subsidiariamente a los socios que alcancen la participación exigida y a los acreedores cuando el patrimonio social sea insuficiente. La indemnización revierte en la sociedad. La acción para exigir a los administradores la reparación del daño que causaron al patrimonio de la sociedad por actos contrarios a la ley, a los estatutos o a sus deberes. La indemnización ingresa en la sociedad. En primer término la sociedad, previo acuerdo de la junta general; subsidiariamente, los socios que reúnan una participación mínima; y en último término los acreedores, si el patrimonio social es insuficiente. Si se funda en la infracción del deber de lealtad, esos socios pueden ejercitarla directamente, sin pasar por la junta (art. 239.1). La acción social repara el daño al patrimonio de la sociedad y lo obtenido revierte en ella; la acción individual repara el daño directo a un socio o tercero, que lo cobra. Distinto daño y beneficiario. Un daño al patrimonio social, una conducta antijurídica del administrador —contraria a la ley, los estatutos o sus deberes—, el nexo causal entre una y otra, y dolo o culpa, que se presume cuando el acto es contrario a la ley o a los estatutos (art. 236.1). Sí. La responsabilidad de los administradores, y con ella la acción social, alcanza también a quien ejerce de administrador sin nombramiento válido, el administrador de hecho. Contenido elaborado bajo la dirección editorial de DERECHO ABOGADOS, verificando cada norma sobre fuentes oficiales (BOE y jurisprudencia). Cada norma citada se verifica contra su texto consolidado en el BOE: se comprueba el identificador de la norma, que la redacción sea la vigente y que lo entrecomillado sea literal. Es una verificación editorial, no un visto colegiado. Este contenido es información general y no constituye asesoramiento legal sobre un caso concreto.Qué no es / diferencias clave
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Preguntas frecuentes sobre acción social de responsabilidad
¿Qué es la acción social de responsabilidad?
¿Quién puede ejercitarla?
¿En qué se diferencia de la acción individual?
¿Qué hay que probar?
¿Alcanza al administrador de hecho?
Autoría y revisión editorial