El impuesto municipal que grava la titularidad de un inmueble, calculado sobre el valor catastral
Resumen rápido: El Impuesto sobre Bienes Inmuebles es un tributo directo de carácter real que grava el valor de los bienes inmuebles (artículo 60 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales). Su hecho imponible no es tener una casa, sino la titularidad de un derecho sobre ella: concesión administrativa, derecho real de superficie, usufructo o propiedad, por ese orden de prelación (artículo 61).
Definición flash: Impuesto municipal directo que grava la titularidad de una concesión, superficie, usufructo o propiedad sobre un inmueble, según su valor catastral.
Etiqueta lingüística
Las siglas IBI han desplazado por completo al nombre largo y funcionan ya como sustantivo común: «el IBI». Sustituyó a la antigua Contribución Territorial, denominación que aún se oye entre propietarios mayores. Conviene no llamarlo «impuesto de la casa»: no grava el inmueble en abstracto, sino la titularidad de un derecho concreto sobre él.
Definición técnica
El orden de prelación del artículo 61 resuelve la pregunta de quién paga cuando hay varios derechos sobre el mismo inmueble: realizado el hecho imponible por el derecho que figura antes en la lista —concesión, superficie, usufructo, propiedad—, el inmueble no queda sujeto por los restantes. De ahí que en una vivienda con usufructo el impuesto recaiga sobre el usufructuario y no sobre el nudo propietario.
El artículo 75 fija el devengo el primer día del período impositivo, que coincide con el año natural. Es la regla que decide quién paga el recibo del año en que se vende una vivienda: quien fuera titular a 1 de enero. Lo que las partes pacten sobre el reparto del importe es válido entre ellas, pero no altera quién es el sujeto pasivo frente al ayuntamiento.
El artículo 72 establece la horquilla de tipos: mínimo y supletorio del 0,4 % para urbanos y 0,3 % para rústicos, y máximo del 1,10 % y 0,90 % respectivamente. Dentro de esos límites decide cada ayuntamiento por ordenanza fiscal.
El artículo 72 fue reformado por el artículo 8 del Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre (Ref. BOE-A-2026-20823), en vigor desde el 8 de octubre de 2026, con una precisión de fechas que conviene tener clara: el decreto se aplica «con efectos para los períodos impositivos que se inicien a partir de la entrada en vigor de este Real Decreto-ley» y el IBI se devenga el 1 de enero, de modo que es derecho vigente desde el 8 de octubre de 2026 pero el primer recibo afectado es el de 2027: ningún ayuntamiento puede girar estos recargos en el IBI de 2026. La reforma cambió el título del artículo, reescribió su apartado 4 —los tipos diferenciados por uso pasan a excluir los inmuebles de uso residencial— y añadió dos apartados nuevos.
El apartado 4 bis regula el recargo por vivienda desocupada, y distingue dos regímenes que no conviene mezclar. En municipios que no estén en zona de mercado residencial tensionado, el recargo llega hasta el 50 % de la cuota líquida y exige dos cosas a la vez: que el inmueble lleve desocupado de forma continuada y sin causa justificada más de dos años, conforme a la ordenanza fiscal, y que pertenezca a titulares de cuatro o más inmuebles de uso residencial; sube hasta el 100 % si la desocupación supera los tres años, y puede añadir hasta 50 puntos porcentuales más si el titular tiene dos o más inmuebles residenciales desocupados en el mismo término municipal. En municipios sí situados en zona tensionada el recargo de hasta el 50 % no exige tener cuatro o más inmuebles: basta que la vivienda lleve más de dos años desocupada sin causa justificada, de modo que alcanza también a quien solo tiene una vivienda vacía; el 100 % queda reservado a titulares de cuatro o más, y los 50 puntos adicionales, a desocupaciones de más de tres años de titulares de cuatro o más.
El mismo apartado enumera las causas que excluyen el recargo, y son las que más suelen importar: «en todo caso se considerarán justificadas las siguientes causas: el traslado temporal por razones laborales o de formación, el cambio de domicilio por situación de dependencia o razones de salud o emergencia social, inmuebles destinados a usos de vivienda de segunda residencia con un máximo de cuatro años de desocupación continuada, inmuebles sujetos a actuaciones de obra o rehabilitación, u otras circunstancias que imposibiliten su ocupación efectiva, que la vivienda esté siendo objeto de un litigio o causa pendiente de resolución judicial o administrativa que impida el uso y disposición de la misma o que se trate de inmuebles cuyos titulares, en condiciones de mercado, ofrezcan en venta, con un máximo de un año en esta situación, o en alquiler, con un máximo de seis meses en esta situación». Para inmuebles de una Administración Pública se añade estar en venta o en proceso de puesta en explotación mediante arrendamiento. El recargo se devenga el 31 de diciembre y lo liquidan anualmente los ayuntamientos «una vez constatada la desocupación del inmueble en tal fecha», y declarar un inmueble desocupado exige audiencia previa del sujeto pasivo y que el ayuntamiento acredite los indicios de desocupación —entre los que la ordenanza puede incluir los datos del padrón municipal y los consumos de suministros—.
El apartado 4 ter crea un recargo distinto para los alojamientos de uso turístico, y solo opera en municipios situados en zona de mercado residencial tensionado: hasta el 50 % de la cuota líquida, hasta el 100 % para titulares de dos o más inmuebles residenciales destinados a alojamiento turístico y hasta el 150 % para titulares de cuatro o más. También «se devengará el 31 de diciembre y se liquidará anualmente por los ayuntamientos», y la ordenanza fiscal regula sus aspectos materiales y formales.
Aplicación práctica
En la práctica, las tres consultas recurrentes tienen respuesta en la ley. Quién paga el año de la venta: el titular a 1 de enero, por el devengo del artículo 75. Quién paga si hay usufructo: el usufructuario, por la prelación del artículo 61. Y cuánto se paga: depende de la ordenanza fiscal del municipio, dentro de la horquilla del artículo 72, de modo que no existe un tipo único en España.
El frente de discusión más habitual no es el impuesto, sino su base: como la base imponible es el valor catastral, quien considera excesivo el recibo suele tener que dirigirse contra la valoración catastral, que se determina, notifica e impugna conforme a las normas del Catastro Inmobiliario y no en el recurso contra el recibo.
Contexto legal en España
El impuesto se regula en el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales: naturaleza en el artículo 60, hecho imponible y no sujeción en el artículo 61, base imponible en el artículo 65, tipo de gravamen y recargos por vivienda desocupada y por alojamiento turístico en el artículo 72, y devengo y período impositivo en el artículo 75. El artículo 72 rige desde el 8 de octubre de 2026 en la redacción dada por el artículo 8 del Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre (Ref. BOE-A-2026-20823), con efectos para los períodos impositivos que se inicien a partir de esa fecha: el primer recibo afectado es el de 2027. El tipo concreto, los recargos y las bonificaciones aplicables viven en la ordenanza fiscal de cada municipio. La valoración catastral se rige por sus propias normas, ajenas a este texto refundido.
Normas clave a tener en cuenta
- Artículo 60 del TR de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (naturaleza del IBI)
- Artículo 61 del TR de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (hecho imponible y prelación de derechos)
- Artículo 72 del TR de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (tipo de gravamen y recargos por vivienda desocupada y por alojamientos de uso turístico). Redacción vigente desde el 8 de octubre de 2026, dada por el artículo 8 del Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre (Ref. BOE-A-2026-20823), con efectos para los períodos impositivos que se inicien a partir de esa fecha: el primer recibo afectado es el de 2027.
- Artículo 75 del TR de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (devengo y período impositivo)
- texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, artículo 65 (Base imponible)
Qué no es / diferencias clave
- El tipo que aparece en una noticia
- No hay un tipo de IBI único en España. El artículo 72 fija una horquilla —mínimo y supletorio del 0,4 % urbano y 0,3 % rústico, máximo del 1,10 % y 0,90 %— y dentro de ella decide cada ayuntamiento mediante ordenanza fiscal. El porcentaje concreto hay que buscarlo en el municipio.
- Propietario y usufructuario
- El artículo 61 establece una prelación: concesión, superficie, usufructo y propiedad. Si existe usufructo, el hecho imponible se realiza por ese derecho y el inmueble no queda sujeto por la propiedad, de modo que paga el usufructuario y no el nudo propietario.
- Quien vende a mitad de año
- El artículo 75 sitúa el devengo el primer día del período impositivo, que es el año natural: paga quien fuera titular a 1 de enero. El pacto entre comprador y vendedor sobre repartir el importe vale entre ellos, pero no cambia el sujeto pasivo frente al ayuntamiento.
- Valor catastral y valor de mercado
- La base imponible es el valor catastral (artículo 65), que se determina, notifica e impugna conforme a las normas del Catastro Inmobiliario. No es el precio de mercado, y discutirlo no se hace recurriendo el recibo del IBI sino por la vía catastral.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 61 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales sitúa el hecho imponible del IBI en la titularidad de una concesión administrativa, un derecho real de superficie, un usufructo o el derecho de propiedad, por ese orden; realizado el hecho imponible por uno de ellos, el inmueble no queda sujeto por los restantes. El artículo 75 devenga el impuesto el primer día del año natural.
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Preguntas frecuentes sobre ibi
¿Qué es el IBI?
Es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, un tributo municipal directo y de carácter real que grava el valor de los inmuebles. Su hecho imponible es la titularidad de una concesión, un derecho de superficie, un usufructo o la propiedad sobre el inmueble.
¿Quién paga el IBI si la vivienda se vende a mitad de año?
Quien fuera titular el 1 de enero, porque el artículo 75 devenga el impuesto el primer día del período impositivo y este coincide con el año natural. Comprador y vendedor pueden pactar el reparto entre ellos, pero eso no altera el sujeto pasivo ante el ayuntamiento.
¿Cuánto se paga de IBI?
No hay un tipo único. El artículo 72 fija un mínimo y supletorio del 0,4 por ciento para urbanos y 0,3 para rústicos, y un máximo del 1,10 y 0,90 por ciento; dentro de esa horquilla decide cada ayuntamiento por ordenanza fiscal, sobre el valor catastral.
¿Se puede cobrar más por una vivienda vacía?
Sí, y desde el 8 de octubre de 2026 con más alcance, aunque el primer recibo afectado sea el de 2027. El artículo 72 LRHL permite a los ayuntamientos exigir un recargo de hasta el 50 % de la cuota líquida por vivienda desocupada con carácter permanente —más de dos años sin causa justificada—, que llega al 100 % si supera los tres años. Fuera de las zonas de mercado residencial tensionado se exige además que el titular tenga cuatro o más inmuebles residenciales; dentro de esas zonas no se exige ese mínimo, así que el recargo puede alcanzar a quien solo tiene una vivienda vacía. Hay causas que lo excluyen —traslado laboral o de formación, dependencia, salud o emergencia social, segunda residencia hasta cuatro años, obras, litigio, u oferta real en venta o alquiler dentro de plazo—, el recargo se devenga el 31 de diciembre y su aplicación concreta depende de la ordenanza fiscal, con audiencia previa del propietario. Existe además un recargo propio para alojamientos de uso turístico en zona tensionada, de hasta el 150 % para titulares de cuatro o más.
Autoría y revisión editorial
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