Acción para destruir la presunción legal de paternidad del marido
Resumen rápido: La impugnación de la paternidad es la acción judicial por la cual se pretende destruir la presunción legal de que el marido es el padre de los hijos nacidos dentro del matrimonio o dentro de los plazos legalmente previstos tras su disolución, acreditando que, en realidad, no lo es.
Definición flash: Impugnar la paternidad es pedir al juez que declare que, pese a la presunción legal, el marido no es realmente el padre biológico del hijo (art. 136 CC).
Etiqueta lingüística
De «impugnar» (del latín impugnare, «atacar, combatir») y «paternidad», atacar judicialmente la atribución legal de la condición de padre.
Definición técnica
El art. 116 CC presume que los hijos nacidos después de la celebración del matrimonio y antes de los trescientos días siguientes a su disolución o separación tienen por padre al marido. El art. 136 CC legitima al marido para ejercitar la acción de impugnación de la paternidad en el plazo de un año contado desde la inscripción de la filiación en el Registro Civil, aunque el plazo no corre mientras el marido ignore el nacimiento; y si, conociendo el nacimiento, desconocía su falta de paternidad biológica, el año comienza a contar desde que tuvo ese conocimiento (art. 136.2). Si el marido fallece antes de agotar el plazo, la acción corresponde a cada heredero por el tiempo que faltare (art. 136.3). El art. 137 CC extiende la legitimación para impugnar, en determinadas circunstancias, al propio hijo y a la madre, dentro de los plazos y condiciones que el precepto establece.
Aplicación práctica
El plazo de un año para impugnar la paternidad es de caducidad, no de prescripción, por lo que no admite interrupción ni suspensión ordinaria, siendo esencial actuar con diligencia inmediata en cuanto se tiene conocimiento de hechos que hagan dudar de la paternidad presunta.
Contexto legal en España
Código Civil, arts. 116, 136 y 137 (presunción e impugnación de la paternidad matrimonial).
Normas clave a tener en cuenta
Qué no es / diferencias clave
- Reclamación de la filiación
- La impugnación busca destruir una filiación ya determinada legalmente; la reclamación busca, al contrario, que se declare judicialmente una filiación que todavía no consta o se discute a favor de quien la reclama, son acciones de sentido opuesto.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El art. 136 CC fija en un año, con inicio distinto según las circunstancias, el plazo de caducidad para que el marido impugne la paternidad, plazo notablemente más breve que los de prescripción ordinaria de otras acciones civiles.
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Preguntas frecuentes sobre impugnación de la paternidad
¿Puede el hijo impugnar su propia paternidad matrimonial siendo ya adulto?
Sí. El art. 137 CC le permite impugnarla durante el año siguiente a la inscripción y, si era menor o persona con discapacidad con medidas de apoyo, durante el año siguiente a la mayoría de edad o a la extinción de esas medidas. Si pasados esos plazos desconocía que quien figura como su padre no lo es biológicamente, el año cuenta desde que lo sepa (art. 137.2); y si falta la posesión de estado de filiación matrimonial, puede demandar en cualquier tiempo (art. 137.4).
¿Desde cuándo se cuenta el plazo para impugnar la paternidad?
Para el marido, desde la inscripción de la filiación en el Registro Civil, pero el plazo no corre mientras ignore el nacimiento; y si conocía el nacimiento pero no sabía que no era el padre biológico, el año empieza a contar desde que lo supo (art. 136 CC).
¿El plazo puede interrumpirse?
No. El plazo de un año es de caducidad, no de prescripción, por lo que no admite interrupción ni suspensión ordinaria. De ahí que sea esencial actuar con diligencia inmediata en cuanto se conocen hechos que hagan dudar de la paternidad presunta.
Autoría y revisión editorial
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