La pérdida o hundimiento del buque, que no extingue por sí sola la propiedad sobre él
Resumen rápido: El naufragio es la pérdida o hundimiento de un buque como consecuencia de un accidente de la navegación, sin que ese hecho, por sí solo, extinga la propiedad sobre el buque o los bienes hundidos. Lo regula la Ley 14/2014, de Navegación Marítima, en su artículo 373.
Definición flash: El naufragio no extingue por sí solo la propiedad del buque, que solo se abandona por voluntad expresa; a los tres años pasa al Estado (art. 374 LNM).
Etiqueta lingüística
Se distingue de la arribada forzosa -cuando el buque, ante un peligro, se refugia en un puerto distinto del previsto, sin llegar a perderse-, aunque ambas son «accidentes de la navegación» que el capitán puede afrontar con las medidas del artículo 183 de la misma ley.
Definición técnica
El artículo 373.1 de la Ley de Navegación Marítima aclara que la propiedad de los buques u otros bienes naufragados o hundidos no se ve afectada por el solo hecho del naufragio, y que su abandono solo se produce por voluntad expresa del titular, quien puede disponer de ellos, en particular abandonándolos a favor del asegurador cuando proceda. No obstante, el artículo 374 introduce un límite temporal: transcurridos tres años desde el naufragio o hundimiento en las aguas interiores marítimas o en el mar territorial españoles, el Estado adquiere la propiedad del buque o bien, excepto la de los buques y embarcaciones de Estado; y también la de los que, al acabar ese plazo, estén en la zona económica exclusiva o en alta mar y sean propiedad de españoles (artículo 374.2).
Aplicación práctica
El propietario de un barco que naufraga sigue siendo su dueño mientras no renuncie expresamente a él: puede optar por recuperarlo, venderlo, o abandonarlo a favor de su compañía aseguradora si el seguro así lo prevé; pero, transcurridos tres años desde el naufragio en aguas interiores marítimas o mar territorial españoles, el Estado adquiere su propiedad, por lo que la recuperación debe hacerse dentro de ese plazo.
Contexto legal en España
Se regula en los artículos 373 y 374 de la Ley 14/2014, de Navegación Marítima, dentro del título dedicado a los accidentes de la navegación.
Normas clave a tener en cuenta
Qué no es / diferencias clave
- Arribada forzosa
- La arribada forzosa es el refugio del buque en un puerto distinto del previsto ante mal tiempo u otro riesgo, sin llegar a perderse (art. 183 de la Ley de Navegación Marítima); el naufragio es la pérdida o hundimiento efectivo del buque.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 373.1 de la Ley 14/2014, de Navegación Marítima, dispone que «la propiedad de los buques u otros bienes naufragados o hundidos no se verá afectada por el solo hecho de su naufragio o hundimiento, no produciéndose su abandono sino por voluntad expresa de su titular».
Preguntas frecuentes sobre naufragio
¿Se pierde la propiedad de un buque por el simple hecho de naufragar?
No. El artículo 373.1 de la Ley de Navegación Marítima aclara que la propiedad solo se pierde por voluntad expresa del titular, no por el naufragio en sí mismo.
¿Qué pasa si nadie reclama un buque naufragado durante años?
Transcurridos tres años desde el naufragio o hundimiento en aguas interiores marítimas o mar territorial españoles, el Estado adquiere su propiedad, salvo que se trate de buques de Estado, conforme al artículo 374 de la misma ley; el plazo corre desde el naufragio, no desde la última reclamación.
Autoría y revisión editorial
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