Artículo 2. Definiciones.
Vigente a fecha 2026-10-08
Aplicable en España — Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia L. Dependencia (BOE-A-2006-21990).
A efectos de la presente Ley, se entiende por:
1. Autonomía: la capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias así como de desarrollar las actividades de la vida diaria.
2. Situación de dependencia: el estado de carácter permanente en el que las personas, debido a dificultades que afectan a su autonomía, precisan de cuidados y apoyos de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades de la vida diaria. Las situaciones de dependencia pueden estar asociadas a la edad, la discapacidad o la enfermedad y también pueden estar originadas o verse agravadas por factores sociales o contextuales como la ausencia de inclusión social, entornos accesibles o condiciones adecuadas para la vida de las personas.
3. Actividades de la vida diaria (AVD): las tareas de la persona que le permiten desenvolverse con autonomía e independencia, tales como: reconocer personas y objetos; orientarse; entender y ejecutar órdenes o tareas sencillas; el cuidado personal; las actividades domésticas; la movilidad dentro y fuera del hogar; la comunicación, las interacciones y las relaciones interpersonales; la gestión y el cuidado de la salud, o la gestión de la economía doméstica, así como las tareas necesarias para el ejercicio de todos sus derechos.
4. Necesidades de apoyo para la autonomía personal: las que requieren las personas que tienen discapacidad intelectual o mental para hacer efectivo un grado satisfactorio de autonomía personal en el seno de la comunidad.
5. Cuidados no profesionales: la atención prestada a personas en situación de dependencia en su domicilio, por personas de la familia o de su entorno, no vinculadas a un servicio de atención profesionalizada.
6. Cuidadoras principales: de entre las personas que proveen cuidados no profesionales, será persona cuidadora principal aquella que dedica más tiempo a los cuidados y apoyos prestados a la persona en situación de dependencia y se identifica como tal en el Plan Individual de Atención.
7. Cuidados profesionales: los prestados por una institución pública o entidad, con y sin ánimo de lucro, o profesional autónomo entre cuyas finalidades se encuentre la prestación de servicios a personas en situación de dependencia, ya sean en su hogar o en un centro.
8. Asistencia personal: servicio prestado por un asistente personal que realiza o colabora en tareas de la vida cotidiana de una persona en situación de dependencia, de cara a fomentar su vida independiente, promoviendo y potenciando su autonomía personal.
9. Tercer sector: organizaciones de carácter privado surgidas de la iniciativa ciudadana o social, bajo diferentes modalidades que responden a criterios de solidaridad, con fines de interés general y ausencia de ánimo de lucro, que impulsan el reconocimiento y el ejercicio de los derechos sociales.
10. Proyecto de vida: conjunto de propósitos, objetivos, metas y actividades que dan sentido a la vida de cada persona y responden a su voluntad, deseos y preferencias, y que será flexible conforme a cada momento de su etapa vital, sirviendo de guía para mantener la dirección que desea, y vivir una vida con significado.
11. Prestaciones de base comunitaria: aquellas cuya finalidad es posibilitar la permanencia de la persona en el entorno en el que desarrolla o quiere desarrollar su vida y que fomentan activamente, en igualdad de condiciones, su participación en la comunidad en la que vive, involucrándose, vinculándose y coordinándose con los programas, actividades, estructuras y recursos existentes en la misma.
12. Actividades significativas: las actividades que tienen sentido para la persona en situación de dependencia, que le permiten participar en aquello que siente como propio, que está relacionado con sus valores personales, biografía o identidad, y que la hace sentirse involucrada y conectada con su entorno.
13. Entorno comunitario: el espacio de proximidad donde las personas viven, interactúan y participan, y que ofrece condiciones que favorecen su inclusión, su desarrollo personal y su participación social en igualdad de condiciones.
14. Restricciones: actos, practicas, dinámicas u omisiones que tienen el propósito o el efecto de limitar o restringir el movimiento, la libertad de elección o de actuar de forma independiente de una persona o el libre desarrollo de su personalidad.
15. Las sujeciones son un tipo de restricción y pueden ser:
a) Sujeción física o mecánica: la intencionada limitación de la espontánea expresión o comportamiento de una persona, o de la libertad de sus movimientos, o su actividad física, o el normal acceso a cualquier parte de su cuerpo, con cualquier método, dispositivo o procedimiento físico o mecánico aplicado sobre ella, o adyacente a su cuerpo, que no sea capaz de mover o retirar y del que no puede liberarse con facilidad.
b) Sujeción farmacológica o química: el uso deliberado e intencional de psicofármacos, con independencia del grupo o familia y de sus dosis, que limiten o restrinjan la expresión espontánea, la libertad de movimientos, la actividad física o el funcionamiento mental de una persona, con el objetivo de controlar una conducta, y siempre que no se deba a un trastorno psiquiátrico o médico diagnosticado.
16. Vida independiente: derecho fundamentado en la autodeterminación, la igualdad de oportunidades y el control sobre la propia vida, que garantiza que las personas con discapacidad decidan cómo, dónde y con quién vivir, en igualdad de condiciones con las demás personas, contando con los apoyos necesarios, personalizados y flexibles para el ejercicio efectivo de dicha elección y para su plena inclusión en la comunidad.
17. Prestaciones de base domiciliaria: los servicios, apoyos o recursos que se ofrecen dentro del propio domicilio o de la propia comunidad de la persona dependiente.
Qué regula, y por qué este artículo es el que más cambia de toda la ley
Es el diccionario de la ley de dependencia: lo que define aquí condiciona cómo se interpreta todo lo demás. El artículo 2.1 de la Ley 4/2026, de 1 de octubre, junto con su disposición adicional 3.a), le dio nueva redacción con efectos desde el 23 de octubre de 2026: pasa de 8 definiciones a 17 y de 2.407 a 6.147 caracteres.
El cambio de fondo: la dependencia deja de explicarse solo por la persona
La definición de situación de dependencia era, hasta el 22 de octubre de 2026, un estado derivado de «la edad, la enfermedad o la discapacidad» ligado a «la falta o a la pérdida de autonomía». La vigente mantiene el carácter permanente, pero añade que las situaciones de dependencia «pueden estar originadas o verse agravadas por factores sociales o contextuales como la ausencia de inclusión social, entornos accesibles o condiciones adecuadas para la vida de las personas». Es el paso del modelo médico al modelo social: la dependencia ya no se explica solo por lo que le pasa a la persona, también por lo que le falta a su entorno.
Lo que ahora tiene definición legal y antes no
Nueve definiciones nuevas. Las que más consecuencias prácticas tienen:
- 🚨 Restricciones (14) y sujeciones (15), con dos tipos definidos por ley. La sujeción física o mecánica es la limitación mediante cualquier dispositivo «que no sea capaz de mover o retirar y del que no puede liberarse con facilidad». Y la sujeción farmacológica o química es «el uso deliberado e intencional de psicofármacos, con independencia del grupo o familia y de sus dosis», que limite la expresión, el movimiento o el funcionamiento mental «con el objetivo de controlar una conducta, y siempre que no se deba a un trastorno psiquiátrico o médico diagnosticado». Hasta ahora la sujeción química se discutía con protocolos y guías; desde el 23 de octubre de 2026 tiene definición en la ley.
- Vida independiente (16): un derecho que «garantiza que las personas con discapacidad decidan cómo, dónde y con quién vivir», con apoyos personalizados y flexibles.
- Cuidadoras principales (6): quien dedica más tiempo a los cuidados no profesionales y se identifica como tal en el plan de atención. Antes la ley hablaba de cuidados no profesionales sin identificar a nadie.
- Proyecto de vida (10), actividades significativas (12) y entorno comunitario (13): el vocabulario con el que la reforma reescribe los servicios.
- Prestaciones de base comunitaria (11) y de base domiciliaria (17).
Y una definición que se amplía sin ser nueva: las actividades de la vida diaria (3) incorporan ahora «la gestión y el cuidado de la salud» y «las tareas necesarias para el ejercicio de todos sus derechos».
Dos discordancias del propio texto, que señalamos sin resolver
1. «Plan» frente a «Programa» Individual de Atención. La definición 6, que es nueva, remite al «Plan Individual de Atención». Medido el 20 de octubre de 2026 sobre la redacción vigente al 23: en toda la ley «Plan Individual de Atención» aparece 1 vez —esta— y «Programa Individual de Atención» 5 veces. El documento que la ley regula en su artículo 29 es el Programa. No afirmamos que sean dos cosas distintas ni que haya un error: constatamos que la definición nueva usa un nombre que el resto de la ley no emplea, y que quien redacte un escrito hará bien en citar el artículo y no solo el nombre.
2. La sustitución terminológica no es completa en el consolidado. La nota del BOE advierte que se sustituye la referencia «Actividades básicas de la vida diaria» por «Actividades de la vida diaria». Comprobado: el consolidado conserva 4 apariciones de la expresión antigua a esa fecha. Así que no decimos que la expresión vieja haya desaparecido de la ley: decimos que en este artículo la definición es «actividades de la vida diaria (AVD)».
Errores frecuentes
Usar la definición de dependencia anterior para sostener que solo cuentan la edad, la enfermedad o la discapacidad: desde el 23 de octubre de 2026 el texto reconoce expresamente los factores sociales o contextuales. Y dar por hecho que una medida de contención es admisible por costumbre del centro: la sujeción física y la química tienen ahora definición legal, y la química excluye expresamente el caso en que responda a «un trastorno psiquiátrico o médico diagnosticado».
¿Qué es una sujeción química según la ley?
Desde el 23 de octubre de 2026 la define el artículo 2.15.b): el uso deliberado e intencional de psicofármacos, con independencia del grupo o familia y de sus dosis, que limiten o restrinjan la expresión espontánea, la libertad de movimientos, la actividad física o el funcionamiento mental de una persona, con el objetivo de controlar una conducta, y siempre que no se deba a un trastorno psiquiátrico o médico diagnosticado. Antes de esa fecha la ley no la definía.
¿Ha cambiado lo que la ley entiende por situación de dependencia?
Sí. Sigue siendo un estado de carácter permanente en el que la persona precisa cuidados y apoyos para las actividades de la vida diaria, pero el texto vigente añade que esas situaciones «pueden estar originadas o verse agravadas por factores sociales o contextuales como la ausencia de inclusión social, entornos accesibles o condiciones adecuadas para la vida de las personas». Es el paso del modelo médico al modelo social.
¿Qué definiciones nuevas trae el artículo 2 desde el 23 de octubre de 2026?
Pasa de 8 a 17. Las nuevas son: cuidadoras principales, tercer sector reformulado, proyecto de vida, prestaciones de base comunitaria, actividades significativas, entorno comunitario, restricciones, sujeciones (física o mecánica y farmacológica o química), vida independiente y prestaciones de base domiciliaria.
La ley habla de «Plan Individual de Atención» y también de «Programa». ¿Son lo mismo?
El documento que la ley regula es el Programa Individual de Atención. Lo hemos medido sobre la redacción vigente al 23 de octubre de 2026: «Plan Individual de Atención» aparece una sola vez en toda la ley, en la definición de cuidadoras principales, y «Programa Individual de Atención» cinco veces. No afirmamos que sean figuras distintas: constatamos que la definición nueva usa un nombre que el resto de la ley no emplea, y conviene citar el artículo además del nombre.
¿Qué es el derecho a la vida independiente que menciona la ley?
El artículo 2.16 lo define como un derecho fundamentado en la autodeterminación, la igualdad de oportunidades y el control sobre la propia vida, que garantiza que las personas con discapacidad decidan cómo, dónde y con quién vivir en igualdad de condiciones, contando con los apoyos necesarios, personalizados y flexibles.
Información general con fines divulgativos. El texto vigente se coteja de forma mecánica con el texto consolidado del BOE (se abre en una pestaña nueva); no sustituye al asesoramiento de un abogado sobre tu caso concreto.