Artículo 25. Servicio de atención residencial.
Vigente a fecha 2026-10-08
Aplicable en España — Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia L. Dependencia (BOE-A-2006-21990).
1. El servicio de atención residencial tendrá por finalidad ofrecer un lugar para vivir en un entorno de confianza y bienestar, hogareño, inclusivo, accesible y con plena participación en la comunidad. Se prestará una atención integral, que combine de forma coordinada los apoyos y cuidados que precise la persona para el desarrollo de un proyecto de vida independiente y con significado, poniendo en el centro de la atención sus valores personales, preferencias, derechos e intimidad.
2. La prestación de este servicio podrá tener carácter permanente cuando se convierta en la residencia habitual de la persona, o temporal, cuando se atiendan estancias temporales de convalecencia o durante vacaciones, fines de semana y enfermedades o periodos de descanso de las personas cuidadoras no profesionales.
Qué regula, y qué ha cambiado el 23 de octubre de 2026
Regula el servicio de atención residencial del sistema de dependencia. El artículo 2.22 de la Ley 4/2026, de 1 de octubre, le dio nueva redacción con efectos desde el 23 de octubre de 2026, y no es un retoque: el artículo pasa de cuatro apartados a dos y cambia de modelo.
La redacción anterior definía el servicio por lo que se hace en él: «servicios continuados de carácter personal y sanitario» desde un «enfoque biopsicosocial». La vigente lo define por dónde vive la persona y cómo: un «lugar para vivir en un entorno de confianza y bienestar, hogareño, inclusivo, accesible y con plena participación en la comunidad», con una atención integral orientada a «un proyecto de vida independiente y con significado» y que pone en el centro «los valores personales, preferencias, derechos e intimidad» de quien la recibe.
Tres cosas que desaparecen del texto, y no se han trasladado a otro artículo
Comprobado por dos vías el 20 de octubre de 2026: recorriendo uno a uno los artículos de la ley en su redacción vigente a esa fecha, y buscando además cada frase en el consolidado completo. Las tres dan cero apariciones, así que es supresión y no traslado:
- El «enfoque biopsicosocial», que también desaparece del artículo 24.
- La regla de que el servicio se preste en centros «habilitados al efecto según el tipo de dependencia, grado de la misma e intensidad de cuidados» (antiguo apartado 2).
- El antiguo apartado 4 entero: «el servicio de atención residencial será prestado por las Administraciones Públicas en centros propios y concertados».
Qué NO significa esa última supresión. La ley sigue atribuyendo cometidos a las Administraciones Públicas en una quincena de artículos, y la redacción vigente al 23 añade menciones en los artículos 19 y 34. Lo que ha desaparecido es la regla de régimen concreta de este artículo: el precepto ya no dice quién presta el servicio residencial ni en qué tipo de centro. No afirmamos que el régimen de concertación haya cambiado: afirmamos que este artículo ya no lo regula, y que quien lo busque tendrá que acudir a la normativa autonómica de acreditación y concertación o a otros preceptos.
Cómo se aplica en la práctica
La estancia temporal sigue reconocida y es la herramienta menos conocida del artículo: permite el ingreso por periodos cortos para convalecencia, vacaciones, fines de semana, enfermedad o descanso de la persona cuidadora no profesional, sin convertir la residencia en domicilio habitual. Ojo a la cita: hasta el 22 de octubre de 2026 esa modalidad estaba en el apartado 3; desde el 23 está en el apartado 2. Un escrito que invoque «el artículo 25.3» después de esa fecha remite a un apartado que ya no existe.
Errores frecuentes
Dar por hecho que el ingreso residencial es siempre permanente: la ley reconoce expresamente la modalidad temporal. Y, desde el 23 de octubre de 2026, citar este artículo para sostener que el servicio se presta en centros propios y concertados: esa frase ya no está en el texto.
¿Qué cambia en el servicio de atención residencial desde el 23 de octubre de 2026?
El artículo 25 pasa de cuatro apartados a dos y cambia de modelo. Deja de definirse por «servicios continuados de carácter personal y sanitario» con «enfoque biopsicosocial» y se define como un «lugar para vivir en un entorno de confianza y bienestar, hogareño, inclusivo, accesible y con plena participación en la comunidad», con atención integral orientada a un «proyecto de vida independiente y con significado». Lo hizo el artículo 2.22 de la Ley 4/2026, de 1 de octubre.
¿Sigue diciendo la ley que las residencias sean públicas o concertadas?
Este artículo ya no lo dice. El antiguo apartado 4 —«será prestado por las Administraciones Públicas en centros propios y concertados»— desaparece del texto, y lo hemos comprobado por dos vías: no aparece en ningún otro artículo de la ley ni en el consolidado completo, así que es supresión y no traslado. Eso no significa que el régimen de concertación haya cambiado: significa que este precepto ya no lo regula.
¿Puedo ingresar a un familiar en una residencia solo unos días para descansar?
Sí. La ley reconoce la estancia temporal para convalecencia, vacaciones, fines de semana, enfermedad o periodos de descanso de la persona cuidadora no profesional, sin que la residencia pase a ser el domicilio habitual. El acceso y la gestión concretos dependen de la comunidad autónoma.
Tenía un escrito que citaba el artículo 25.3. ¿Sigue valiendo?
La cita hay que corregirla. Hasta el 22 de octubre de 2026 la modalidad de estancia temporal estaba en el apartado 3; desde el 23 está en el apartado 2, porque el artículo se quedó en dos apartados. El contenido sobrevive, la numeración no.
¿Sigue la ley clasificando las residencias por grado de dependencia?
Este artículo ya no. La regla de que el servicio se prestase en centros «habilitados al efecto según el tipo de dependencia, grado de la misma e intensidad de cuidados» era el antiguo apartado 2 y desaparece del texto. La valoración del grado sigue regulada en otros artículos de la ley.
Información general con fines divulgativos. El texto vigente se coteja de forma mecánica con el texto consolidado del BOE (se abre en una pestaña nueva); no sustituye al asesoramiento de un abogado sobre tu caso concreto.