El crédito concursal que, por estar garantizado o por su especial naturaleza legal, cobra con preferencia sobre los créditos ordinarios
Resumen rápido: El crédito privilegiado es el crédito concursal que la ley clasifica con preferencia de cobro sobre los créditos ordinarios, bien por estar garantizado con un bien o derecho concreto -privilegio especial-, bien por su especial naturaleza -privilegio general-. Lo regulan los artículos 270 y 280 del texto refundido de la Ley Concursal, que enumeran de forma tasada, sin admitir ningún privilegio no reconocido expresamente por la ley, qué créditos merecen cada tipo de preferencia.
Definición flash: Crédito concursal que cobra antes que los ordinarios: con cargo a un bien concreto (privilegio especial) o sobre el resto de la masa (privilegio general).
Etiqueta lingüística
«Privilegiado» no es un término coloquial en este contexto: la ley reserva la lista de créditos privilegiados con carácter tasado y cerrado, de modo que ningún acreedor puede pactar o alegar un privilegio que no esté expresamente reconocido en el artículo correspondiente. Tampoco debe confundirse con los créditos contra la masa -como los salarios de los últimos treinta días o la retribución de la administración concursal-, que ni siquiera entran en esta clasificación: se pagan a su vencimiento, al margen de los créditos concursales, pero con cargo a los bienes y derechos no afectos al pago de créditos con privilegio especial (art. 244).
Definición técnica
El artículo 270 del texto refundido de la Ley Concursal enumera los créditos con privilegio especial -entre otros, los garantizados con hipoteca o prenda, los créditos refaccionarios, los derivados de arrendamiento financiero o compraventa con precio aplazado y reserva de dominio-. El artículo 271 exige que la garantía correspondiente estuviera constituida antes de la declaración de concurso, con los requisitos y formalidades que exija su legislación específica para que sea oponible a terceros -regla que alcanza a los números 1.º a 5.º del artículo 270 y no a la hipoteca legal tácita ni a los créditos refaccionarios de los trabajadores-. El artículo 272 limita el alcance del privilegio especial, a efectos de convenio y de planes de reestructuración, al valor razonable del bien o derecho sobre el que se hubiera constituido la garantía, con las deducciones que la ley establece -si la deuda garantizada supera ese valor, el exceso se clasifica como crédito ordinario o, en su caso, subordinado-. El artículo 280 enumera, por su parte, los créditos con privilegio general: entre ellos, ciertos créditos salariales no cubiertos por privilegio especial ni consideración de crédito contra la masa, un porcentaje de los créditos tributarios y de la Seguridad Social, y los créditos del acreedor que hubiera solicitado y obtenido la declaración de concurso necesario, hasta el cincuenta por ciento de su importe.
Aplicación práctica
En la práctica, ser titular de un crédito con privilegio especial -típicamente, una entidad financiera con hipoteca sobre un inmueble del concursado- es la posición más sólida dentro de un concurso: cobra con cargo al bien concreto que garantiza su crédito, antes que cualquier otro acreedor sobre ese mismo bien: en la liquidación, con lo obtenido por su realización hasta el importe de la deuda originaria (art. 430.3); el límite del valor razonable del artículo 272 opera a efectos del convenio y de los planes de reestructuración. El privilegio general, en cambio, no vincula a ningún bien concreto: opera sobre la totalidad de la masa activa, en el orden que fija la propia enumeración legal, después de satisfechos los créditos con privilegio especial y los créditos contra la masa. Discutir si un crédito concreto encaja o no en alguno de los supuestos tasados de los artículos 270 o 280 -y no en otro más favorable- es, en la práctica, uno de los litigios más frecuentes dentro de la fase de comunicación y reconocimiento de créditos.
Contexto legal en España
El crédito privilegiado se regula dentro de la clasificación de créditos concursales del Capítulo III del Título V del texto refundido de la Ley Concursal, en los artículos 270 a 280, inmediatamente antes de la regulación de los créditos subordinados y después de la definición general de crédito concursal.
Normas clave a tener en cuenta
- Texto refundido de la Ley Concursal, artículo 270 (créditos con privilegio especial)
- Texto refundido de la Ley Concursal, artículo 271 (requisitos del privilegio especial)
- Texto refundido de la Ley Concursal, artículo 272 (límite del privilegio especial)
- Texto refundido de la Ley Concursal, artículo 280 (créditos con privilegio general)
- Texto refundido de la Ley Concursal, artículo 244 (los créditos contra la masa se pagan con bienes no afectos al privilegio especial)
Es la parte que suele sorprender. El privilegio especial se hace efectivo con cargo al bien que garantiza el crédito, así que si ese bien vale menos que la deuda, la diferencia no conserva el privilegio: baja de categoría y sigue la suerte del resto. De ahí que la valoración del bien no sea un trámite técnico sino la cuestión que decide cuánto se cobra realmente con la garantía en la mano. Una garantía mal constituida, o no inscrita cuando la ley exige inscripción, puede no sostener el privilegio precisamente en el momento en que hace falta. El defecto formal no suele notarse mientras el deudor paga. La revisión útil se hace antes: comprobar que la garantía está correctamente constituida es lo que evita descubrir el problema ya dentro del concurso, cuando ya no hay forma de arreglarlo. El artículo 270 del texto refundido de la Ley Concursal enumera de forma tasada los créditos con privilegio especial; el artículo 272 limita su alcance, a efectos de convenio y de planes de reestructuración, al valor razonable del bien o derecho que constituye la garantía. Es el crédito concursal que cobra con preferencia sobre los créditos ordinarios, por estar garantizado con un bien o derecho concreto -privilegio especial- o por su especial naturaleza legal -privilegio general-, conforme a los artículos 270 y 280 del texto refundido de la Ley Concursal. No. La ley enumera de forma tasada y cerrada los supuestos de privilegio especial en el artículo 270; ningún pacto entre las partes puede crear un privilegio no reconocido expresamente por la ley. Sí: a efectos de convenio y de planes de reestructuración, el artículo 272 del texto refundido de la Ley Concursal limita el privilegio al valor razonable del bien o derecho que constituye la garantía; el exceso de deuda se clasifica de otra forma. Contenido elaborado bajo la dirección editorial de DERECHO ABOGADOS, verificando cada norma sobre fuentes oficiales (BOE y jurisprudencia). Cada norma citada se verifica contra su texto consolidado en el BOE: se comprueba el identificador de la norma, que la redacción sea la vigente y que lo entrecomillado sea literal. Es una verificación editorial, no un visto colegiado. Este contenido es información general y no constituye asesoramiento legal sobre un caso concreto.Qué no es / diferencias clave
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