La valoración del notario sobre si las facultades de quien representa a otro alcanzan para el acto que va a otorgar
Resumen rápido: El juicio notarial de suficiencia es la valoración que el notario debe hacer sobre si las facultades de representación de quien comparece en nombre de otra persona son suficientes para el acto o contrato que se otorga. El deber de emitirlo sigue vigente y está en el artículo 156.8.º del Reglamento Notarial, que exige hacer constar en la comparecencia de toda escritura «el juicio expreso de suficiencia de las facultades de representación».
Definición flash: El juicio de suficiencia es la valoración de si las facultades de quien comparece en nombre de otro alcanzan para el acto que otorga (art. 156.8.º RN).
Etiqueta lingüística
"Suficiencia" mide una relación de ajuste: no si el poder o la facultad existen en abstracto, sino si ALCANZAN, por su contenido concreto, para el acto exacto que se va a autorizar. Es un juicio de encaje, no una simple comprobación de que hay un documento de apoderamiento.
Definición técnica
El artículo 156 del Reglamento Notarial dispone que la comparecencia de toda escritura indicará, en su número 8.º: «La afirmación de que los otorgantes, a juicio del notario, tienen la capacidad legal o civil necesaria para otorgar el acto o contrato a que la escritura se refiera, en la forma establecida en este Reglamento, así como, en su caso, el juicio expreso de suficiencia de las facultades de representación». Ese es el deber vigente: el juicio ha de ser expreso y referirse al acto concreto que se autoriza. El Real Decreto 45/2007 había añadido además un mecanismo para el caso de que la representación no resultara suficientemente acreditada —autorizar igualmente el instrumento con esa salvedad y hacer constar después, por diligencia, el juicio positivo de suficiencia— y, en el artículo 145, un deber expreso de negar la autorización con dos excepciones tasadas. La Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de mayo de 2008 anuló ambos pasajes, de modo que ninguno de los dos puede presentarse hoy como derecho vigente.
Aplicación práctica
El juicio de suficiencia es el filtro que el notario aplica cada vez que alguien comparece "en representación de" otro -un apoderado, un administrador, un tutor-: no basta con que exista un poder, hace falta que ese poder cubra exactamente el acto que se otorga. Es también el punto de conexión con el control registral: los registradores de la propiedad y mercantiles revisan que el juicio notarial de suficiencia esté expresado y motivado, un área de fricción técnica clásica entre notariado y registro que ha generado abundante doctrina de la Dirección General de los Registros y del Notariado.
Contexto legal en España
El juicio de suficiencia se exige en el artículo 156.8.º del Reglamento Notarial, como contenido obligatorio de la comparecencia, y esa es hoy su base normativa vigente. Los otros dos preceptos que tradicionalmente se citan en esta materia están afectados por una anulación judicial: el Tribunal Supremo, en sentencia de 20 de mayo de 2008, anuló tanto el párrafo 2 del artículo 164 —que regulaba la autorización con salvedad y su subsanación posterior por diligencia— como el inciso del artículo 145 que establecía el deber de negar la autorización y su apartado 3, con las dos condiciones que permitían autorizar pese a la falta de acreditación. El texto consolidado del BOE conserva ambos pasajes en el articulado y solo los destaca, de modo que su literalidad no advierte por sí sola de que han sido anulados.
Normas clave a tener en cuenta
- Reglamento Notarial, artículo 156.8.º (comparecencia; juicio expreso de suficiencia de las facultades de representación)
- Reglamento Notarial, artículo 145 (deber de negar la autorización: inciso anulado por STS de 20 de mayo de 2008)
- Reglamento Notarial, artículo 164 (autorización con salvedad y subsanación posterior: párrafo 2 anulado por STS de 20 de mayo de 2008)
- Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de mayo de 2008, que declara la nulidad de diversos apartados del Real Decreto 45/2007
Qué no es / diferencias clave
- Juicio de capacidad
- El juicio de capacidad valora si el propio otorgante tiene aptitud legal para actuar por sí mismo; el juicio de suficiencia valora si quien actúa EN NOMBRE DE OTRO tiene facultades bastantes para el acto concreto.
- Poder notarial
- El poder notarial es el documento que otorga las facultades de representación; el juicio de suficiencia es la valoración posterior que hace OTRO notario, al autorizar un acto distinto, sobre si ese poder alcanza para lo que se está otorgando.
- Calificación registral
- El juicio de suficiencia lo emite el notario en el momento de autorizar el instrumento; la calificación registral es el control posterior e independiente que ejerce el registrador al inscribir, incluida la revisión de que el juicio notarial conste y esté motivado.
Términos relacionados
Dato de autoridad
La Sentencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo de 20 de mayo de 2008 (BOE-A-2008-10272), dictada en el recurso 63/2007 interpuesto por el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España contra el Real Decreto 45/2007, anuló el párrafo 2 del artículo 164 del Reglamento Notarial y el inciso del artículo 145 que incorporaba el deber de negar la autorización y su apartado 3. El Boletín Oficial del Estado mantiene ese texto en el articulado consolidado y se limita a destacarlo, por lo que la cita literal de esos pasajes sigue coincidiendo con el documento oficial aunque no recoja derecho vigente.
Encuentra un abogado
Preguntas frecuentes sobre juicio notarial de suficiencia
¿Qué es el juicio notarial de suficiencia?
La valoración que hace el notario sobre si las facultades de quien representa a otra persona son bastantes para el acto o contrato que se otorga. Es contenido obligatorio de la comparecencia por exigirlo el artículo 156.8.º del Reglamento Notarial, que habla del «juicio expreso de suficiencia de las facultades de representación».
¿Puede el notario autorizar la escritura si duda de que el poder alcance para el acto?
El Reglamento Notarial llegó a prever, tras la reforma de 2007, que pudiera autorizarse el instrumento con esa salvedad y subsanarse después por diligencia. La Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de mayo de 2008 anuló ese mecanismo, y anuló también el inciso del artículo 145 que regulaba el deber de negar la autorización. Qué procede hoy en ese supuesto ya no lo resuelve ninguno de esos dos preceptos, y esta ficha no lo afirma: debe consultarse con el notario autorizante o con un abogado.
¿Por qué ese texto sigue apareciendo en el BOE si fue anulado?
Porque el Boletín Oficial del Estado no suprime del texto consolidado los pasajes anulados: los mantiene en el articulado y los destaca, añadiendo la nota de vigencia correspondiente. Por eso una cita literal puede coincidir exactamente con el documento oficial y no recoger, sin embargo, derecho vigente: la anulación solo se ve leyendo la nota del bloque.
Autoría y revisión editorial
Contenido elaborado bajo la dirección editorial de DERECHO ABOGADOS, verificando cada norma sobre fuentes oficiales (BOE y jurisprudencia).
Cada norma citada se verifica contra su texto consolidado en el BOE: se comprueba el identificador de la norma, que la redacción sea la vigente y que lo entrecomillado sea literal. Es una verificación editorial, no un visto colegiado. Este contenido es información general y no constituye asesoramiento legal sobre un caso concreto.