La controversia jurídica entre dos o más partes con intereses contrapuestos, sometida a un tribunal para que la resuelva mediante un proceso judicial
Resumen rápido: El litigio es la controversia jurídica entre dos o más partes con intereses contrapuestos que se somete a un tribunal para que la resuelva. El artículo 5.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil enumera las clases de tutela que puede pretenderse ante los tribunales -condena a determinada prestación, declaración de la existencia de derechos y de situaciones jurídicas, constitución, modificación o extinción de estas últimas, ejecución, medidas cautelares y cualquier otra clase de tutela expresamente prevista por la ley-, es decir, las distintas formas en que un litigio llega a un tribunal para su resolución.
Definición flash: El litigio es la controversia entre partes con intereses contrapuestos que se somete a un tribunal; el art. 5 LEC enumera las tutelas que cabe pedirle.
Etiqueta lingüística
«Litigio» procede del latín litigium, de lis, litis (pleito, disputa) y agere (actuar, llevar a cabo): llevar una disputa ante quien puede resolverla.
Definición técnica
El litigio es el elemento sustantivo -la controversia misma, el desacuerdo sobre un derecho o una obligación- que da origen al proceso judicial, el cauce formal en el que esa controversia se tramita y resuelve. El artículo 5.2 LEC exige que las pretensiones «se formularán ante el tribunal que sea competente y frente a los sujetos a quienes haya de afectar la decisión pretendida», lo que supone que todo litigio necesita, para llegar a los tribunales, identificar con precisión quién demanda, frente a quién y qué pide.
Aplicación práctica
No todo desacuerdo es un litigio en sentido técnico: solo lo es la controversia jurídica -sobre derechos u obligaciones exigibles- que una parte decide formalizar mediante una demanda u otro acto procesal equivalente. Antes de llegar a los tribunales, muchos litigios se resuelven mediante negociación, mediación o arbitraje, vías alternativas que evitan la vía judicial propiamente dicha.
Contexto legal en España
El litigio civil se rige por la Ley de Enjuiciamiento Civil (Ley 1/2000); existen regímenes procesales distintos según la materia -penal, laboral, contencioso-administrativo-, cada uno con su propia ley reguladora.
Normas clave a tener en cuenta
Qué no es / diferencias clave
- Proceso judicial
- El litigio es la controversia sustantiva entre las partes -el desacuerdo sobre un derecho-; el proceso judicial es el cauce procesal formal, con sus fases y trámites (demanda, contestación, prueba, sentencia), en el que ese litigio se tramita y resuelve. Puede existir litigio sin llegar nunca a proceso -si se resuelve por negociación o mediación-.
- Pleito
- «Pleito» es el nombre coloquial y equivalente en el lenguaje común a «litigio» o «proceso judicial»; «litigio» es el término técnico que designa específicamente la controversia sustantiva entre las partes.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 5.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil dispone: «Se podrá pretender de los tribunales la condena a determinada prestación, la declaración de la existencia de derechos y de situaciones jurídicas, la constitución, modificación o extinción de estas últimas, la ejecución, la adopción de medidas cautelares y cualquier otra clase de tutela que esté expresamente prevista por la ley».
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Preguntas frecuentes sobre litigio
¿Qué es un litigio?
La controversia jurídica entre dos o más partes con intereses contrapuestos, que una de ellas somete a un tribunal para que la resuelva.
¿Es lo mismo litigio que proceso judicial?
No. El litigio es la controversia en sí; el proceso judicial es el cauce procesal formal -con sus fases y trámites- en el que esa controversia se tramita y resuelve.
¿Todo litigio termina en los tribunales?
No necesariamente. Muchos litigios se resuelven antes mediante negociación, mediación o arbitraje, sin necesidad de acudir a un proceso judicial.
Autoría y revisión editorial
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