La vivienda cedida temporalmente y comercializada en canales turísticos, que queda fuera de la Ley de Arrendamientos Urbanos y se rige por la normativa turística de cada comunidad
Resumen rápido: La vivienda de uso turístico es la que se cede temporalmente, entera o por partes, amueblada y en condiciones de uso inmediato, con finalidad lucrativa y comercializada por canales de oferta turística.
Definición flash: Vivienda cedida completa y amueblada con fin lucrativo por canales turísticos: excluida de la LAU (art. 5.e) y sujeta a la normativa turística autonómica.
Etiqueta lingüística
El nombre varía según la comunidad autónoma —vivienda de uso turístico, vivienda turística de alojamiento, vivienda vacacional, apartamento turístico— y esa disparidad no es un capricho de estilo: cada denominación responde a un decreto autonómico distinto, con requisitos distintos. La ley estatal no la define de forma positiva; la describe por exclusión, al decir qué cesiones deja fuera de la LAU.
Definición técnica
La exclusión del artículo 5.e) LAU está sujeta a una condición que se lee mal con frecuencia: solo opera «cuando esté sometida a un régimen específico, derivado de su normativa sectorial turística». Si la comunidad autónoma no ha regulado esa modalidad, o si la cesión no encaja en la definición de su decreto, la vivienda no queda excluida y el contrato puede quedar sujeto a la LAU. Los elementos que la norma exige son acumulativos: cesión de la totalidad o de parte de la vivienda —desde el 8 de octubre de 2026 la cesión por habitaciones o estancias también puede quedar excluida, de acuerdo con la normativa turística de la administración competente—, amueblada y equipada para uso inmediato, y comercializada o promocionada por canales turísticos con finalidad lucrativa. A esos requisitos se añade un límite temporal: la duración máxima de la cesión la fijan las administraciones competentes y no puede superar los treinta y un días. El mismo precepto excluye además, en su letra f), la cesión de habitaciones o estancias que realicen las entidades del tercer sector de acción social en programas de acogida, inclusión o alojamiento de personas en situación de vulnerabilidad, sin finalidad lucrativa y por el tiempo de duración del programa.
Pasados esos treinta y un días, la cesión no puede ampararse en el artículo 5.e), y desde el 8 de octubre de 2026 tampoco puede calificarse de arrendamiento para uso distinto de vivienda: el artículo 3.2 LAU ya no menciona los arrendamientos celebrados por temporada y añade que quedan «en todo caso excluidos los que tengan por objeto el alojamiento u hospedaje de personas». Son las dos vías por las que estas cesiones salían del régimen protector de la ley, y las dos se han cerrado para las estancias largas. En paralelo, la misma reforma crea el arrendamiento de vivienda temporal del artículo 2.3 —el que «venga a cubrir la necesidad de vivienda del arrendatario cuando éste se encuentra temporalmente desplazado de su domicilio habitual, por causa justificada y acreditable»—, cuyo plazo fija el artículo 9 bis exigiendo que sea «superior a treinta y un días» y, como regla general, no mayor de doce meses: el legislador ha cosido las dos figuras por el mismo número de días. Y esa figura trae su propio antifraude, que es lo que más importa en la práctica: el artículo 9 bis.2 dispone que si la duración excede de doce meses sin justificación en la causa de temporalidad, o «se noven o sucedan más de dos contratos de arrendamiento de vivienda temporal de forma consecutiva, entre las mismas partes y sobre la misma vivienda, el primero se entenderá celebrado como un contrato de arrendamiento de vivienda habitual, y le serán de aplicación todos los preceptos previstos para dichos contratos, incluido el plazo mínimo y el régimen de prórrogas previstas en los artículos 9 y 10». No es una sanción ni depende de que lo pida nadie: es una recalificación legal que alcanza al primer contrato. Lo que la reforma no resuelve es cómo se califica una cesión de más de treinta y un días que no sea hospedaje y que no cumpla los requisitos del artículo 2.3 —sin desplazamiento temporal del domicilio habitual por causa justificada—: el texto no lo dice, y conviene plantearlo así, como cuestión abierta, en lugar de darle una respuesta que la norma no da.
Aplicación práctica
Desde el 3 de abril de 2025 hay un segundo filtro, y es el de la comunidad de propietarios: el apartado 3 del artículo séptimo de la Ley de Propiedad Horizontal obliga a quien quiera ejercer esta actividad a «obtener previamente la aprobación expresa de la comunidad de propietarios». No basta con cumplir el decreto turístico autonómico y darse de alta en el registro: en un edificio en régimen de propiedad horizontal hace falta además ese acuerdo, con la mayoría reforzada de tres quintos. Quien empieza a alquilar sin él se expone a un requerimiento de cese del presidente de la comunidad y a la acción judicial posterior.
Contexto legal en España
El artículo 5 de la LAU delimita los arrendamientos excluidos y sitúa en su letra e) la cesión turística. El artículo séptimo de la LPH, en su apartado 3, exige la aprobación expresa de la comunidad, y el apartado 12 del artículo diecisiete fija la mayoría de tres quintas partes para ese acuerdo. El régimen administrativo concreto —registro, placa, requisitos técnicos, sanciones— es autonómico y municipal, y varía de forma sustancial entre comunidades.
Normas clave a tener en cuenta
- Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos, artículo 5, letras e) y f) (arrendamientos excluidos: cesión turística y cesión por el tercer sector). Redacción vigente desde el 8 de octubre de 2026, dada por el artículo 3.4 del Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre (Ref. BOE-A-2026-20823): la letra e) alcanza ahora a la cesión de la totalidad o parte de la vivienda y fija un máximo de treinta y un días, y la letra f) excluye la cesión de habitaciones por entidades del tercer sector en programas de acogida sin ánimo de lucro.
- Ley 49/1960, sobre propiedad horizontal, artículo séptimo, apartado 3 (aprobación expresa de la comunidad)
- Ley 49/1960, sobre propiedad horizontal, artículo diecisiete, apartado 12 (mayoría de tres quintos)
- Ley de Propiedad Horizontal, disposición adicional segunda (viviendas turísticas anteriores)
Qué no es / diferencias clave
- Arrendamiento de temporada
- Hasta el 7 de octubre de 2026 el arrendamiento de temporada estaba sujeto a la LAU como arrendamiento para uso distinto de vivienda, porque el artículo 3.2 mencionaba expresamente los «celebrados por temporada, sea ésta de verano o cualquier otra». Desde el 8 de octubre de 2026 esa mención ha desaparecido y el artículo 3.2 excluye «en todo caso» los arrendamientos «que tengan por objeto el alojamiento u hospedaje de personas» (artículo 3.2 del Real Decreto-ley 29/2026, Ref. BOE-A-2026-20823), de modo que ya no cabe afirmar que un arrendamiento de temporada sea, sin más, un arrendamiento para uso distinto de vivienda. La vivienda de uso turístico queda fuera de la LAU por el artículo 5.e) solo si cumple todos sus requisitos y por un plazo que no supere los treinta y un días; por encima de ese plazo no hay exclusión turística, y la calificación dependerá de si encaja en el arrendamiento de vivienda temporal del artículo 2.3 —que exige desplazamiento temporal del domicilio habitual por causa justificada y acreditable— o en ninguna de las figuras que la ley define, supuesto que la reforma no resuelve.
- Arrendamiento de vivienda habitual
- El arrendamiento de vivienda habitual da derecho a prórroga obligatoria, fianza legal y adquisición preferente. La cesión turística no genera ninguno de esos derechos, porque no es un arrendamiento de vivienda a efectos de la LAU.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 5.e) de la LAU excluye de esa ley «la cesión temporal de uso de la totalidad o parte, de acuerdo con la normativa de las administraciones competentes en materia turística, de una vivienda amueblada y equipada en condiciones de uso inmediato, comercializada o promocionada en canales de oferta turística [...] y realizada con finalidad lucrativa, cuando esté sometida a un régimen específico, derivado de su normativa sectorial turística», y fija que «la duración máxima de este tipo de cesión, que será fijada por las administraciones competentes, no podrá en ningún caso superar los treinta y un días».
Encuentra un abogado
Preguntas frecuentes sobre vivienda de uso turístico
¿La Ley de Arrendamientos Urbanos se aplica a un piso turístico?
No, si se cumplen las condiciones del artículo 5.e): cesión de la vivienda entera o de parte de ella conforme a la normativa turística aplicable, amueblada y equipada, con finalidad lucrativa, comercializada por canales turísticos, sometida a un régimen turístico específico y por un plazo que no supere los treinta y un días. Entonces queda excluida de la LAU.
¿Necesito permiso de la comunidad de propietarios?
Sí. Desde el 3 de abril de 2025, el apartado 3 del artículo séptimo de la LPH exige obtener previamente la aprobación expresa de la comunidad, con la mayoría de tres quintos del artículo diecisiete, apartado 12. Quien ya ejercía la actividad antes de esa fecha acogido a la normativa sectorial turística puede seguir con las condiciones y plazos de esta (disposición adicional segunda de la LPH).
¿Puedo alquilar una habitación como vivienda de uso turístico?
Sí, desde el 8 de octubre de 2026. La exclusión del artículo 5.e) LAU alcanza a la cesión de «la totalidad o parte» de la vivienda, de acuerdo con la normativa de la administración competente en materia turística, con un máximo de treinta y un días (artículo 3.4 del Real Decreto-ley 29/2026, Ref. BOE-A-2026-20823). Antes de esa fecha la exclusión exigía ceder la vivienda completa, y la cesión de una habitación no encajaba en el supuesto. Sigue dependiendo de que la comunidad autónoma la haya regulado como tal.
¿Qué pasa si mi comunidad autónoma no ha regulado esta figura?
La exclusión del artículo 5.e) solo opera cuando la cesión está sometida a un régimen específico derivado de la normativa sectorial turística. Sin ese régimen, el contrato queda sujeto a la LAU, y desde el 8 de octubre de 2026 no puede ser un arrendamiento para uso distinto de vivienda si tiene por objeto el alojamiento u hospedaje de personas (artículo 3.2): habrá que ver si encaja en el arrendamiento de vivienda temporal del artículo 2.3, que exige desplazamiento temporal del domicilio habitual por causa justificada y acreditable.
¿Los requisitos son iguales en toda España?
No. El registro, la placa identificativa, los requisitos técnicos y el régimen sancionador son competencia autonómica y municipal, y difieren notablemente entre comunidades.
Autoría y revisión editorial
Contenido elaborado bajo la dirección editorial de DERECHO ABOGADOS, verificando cada norma sobre fuentes oficiales (BOE y jurisprudencia).
Cada norma citada se verifica contra su texto consolidado en el BOE: se comprueba el identificador de la norma, que la redacción sea la vigente y que lo entrecomillado sea literal. Es una verificación editorial, no un visto colegiado. Este contenido es información general y no constituye asesoramiento legal sobre un caso concreto.