Artículo 83. Concepto del seguro de vida.
Vigente a fecha 2026-08-23
Última reforma: 26 de julio de 2025
Aplicable en España — Ley del Contrato de Seguro LCS (BOE-A-1980-22501).
Por el seguro de vida el asegurador se obliga, mediante el cobro de la prima estipulada y dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a satisfacer al beneficiario un capital, una renta u otras prestaciones convenidas, en el caso de muerte o bien de supervivencia del asegurado, o de ambos eventos conjuntamente.
El seguro sobre la vida puede estipularse sobre la vida propia o la de un tercero, tanto para caso de muerte como para caso de supervivencia o ambos conjuntamente, así como sobre una o varias cabezas.
Son seguros sobre la vida aquellos en que, cumpliendo lo establecido en los párrafos anteriores, la prestación convenida en la póliza ha sido determinada por el asegurador mediante la utilización de criterios y bases de técnica actuarial.
En los seguros para caso de muerte, si son distintas las personas del tomador del seguro y del asegurado, será preciso el consentimiento de este, dado por escrito, salvo que pueda presumirse de otra forma su interés por la existencia del seguro.
A los efectos de lo indicado en el artículo 4, en los seguros sobre la vida se entiende que existe riesgo si en el momento de la contratación no se ha producido el evento objeto de la cobertura otorgada en la póliza.
Si el asegurado es menor de edad, será necesaria, además, la autorización por escrito de sus representantes legales. Si el asegurado es una persona con discapacidad, será necesaria igualmente la autorización por escrito de la persona que ejerza la medida de apoyo representativa.
No se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre la cabeza de menores de catorce años de edad. Se exceptúan de esta prohibición, los contratos de seguros en los que la cobertura de muerte resulte inferior o igual a la prima satisfecha por la póliza o al valor de rescate.
Este artículo ha tenido 3 redacciones desde su publicación y el texto de arriba es el vigente desde el 26 de julio de 2025. Si has leído otra versión —en un blog, en un modelo antiguo o en una sentencia— aquí puedes ver desde cuándo dejó de aplicarse.
- 26 de julio de 2025Ley 5/2025, de 24 de julio (se abre en una pestaña nueva)Vigente
- 24 de noviembre de 2002Ley 44/2002, de 22 de noviembre (se abre en una pestaña nueva)
- 17 de abril de 1981Redacción original de la norma
Historial extraído del texto consolidado del BOE (BOE-A-1980-22501); cada fecha es la de entrada en vigor de esa redacción, no la de publicación de la norma que la dio.
Qué regula
Define el seguro de vida como aquel que cubre el riesgo de muerte, de supervivencia, o ambos conjuntamente, satisfaciendo al beneficiario un capital, renta u otra prestación convenida. Exige, cuando el asegurado es persona distinta del tomador, su consentimiento escrito para el seguro de muerte (protección frente al llamado "seguro sobre vida ajena" sin conocimiento del interesado), y prohíbe con carácter general contratar un seguro de muerte sobre menores de catorce años, salvo que la cobertura de fallecimiento no exceda de la prima pagada o el valor de rescate (evitando así el riesgo moral de que la muerte del menor genere un beneficio económico).
Cómo se aplica en la práctica
El requisito de consentimiento escrito del asegurado (art. 83, párrafo segundo) es fundamental cuando el tomador y el asegurado no coinciden, como en seguros de vida contratados por una empresa sobre sus directivos o empleados clave: sin ese consentimiento expreso, el contrato puede ser nulo. La prohibición de asegurar la muerte de menores de catorce años (salvo la excepción de importe limitado) es una garantía de orden público frente al riesgo moral.
Errores frecuentes
Contratar un seguro de vida para caso de muerte sobre un tercero sin recabar su consentimiento escrito expreso, especialmente en seguros de "hombre clave" empresariales, lo que puede acarrear la nulidad del contrato por incumplimiento de este requisito esencial.
Revisado por Eugenia de Araujo González.
Información general con fines divulgativos. El texto vigente se coteja de forma mecánica con el texto consolidado del BOE (se abre en una pestaña nueva); no sustituye al asesoramiento de un abogado sobre tu caso concreto.