Gafas de protección solar homologadas para observar un eclipse

Eclipse solar del 12 de agosto: qué exige la ley a las gafas de protección y qué hacer si te vendieron unas sin certificar

Aplicable en España — basado en normativa española (BOE).

Mañana, 12 de agosto de 2026, España vive el primer eclipse solar total visible desde la península desde 1905, con la franja de totalidad cruzando el país de Galicia a Baleares.

Laslovarga, Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 (se abre en una pestaña nueva) · Fuente (se abre en una pestaña nueva)

Un eclipse histórico: qué va a pasar mañana

Publicado el 11 de agosto de 2026. Mañana, 12 de agosto, España vivirá el primer eclipse solar total visible desde la España peninsular desde 1905, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN). La franja de totalidad entrará por Galicia y cruzará la península de oeste a este hasta salir por las Islas Baleares, pasando cerca de ciudades como Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza o Valencia; en el resto del territorio, el eclipse se verá como parcial.

El fenómeno tendrá lugar al final de la tarde, con el Sol ya bajo sobre el horizonte, lo que según el IGN puede intensificar visualmente la experiencia pero no reduce en ningún caso el riesgo de mirar directamente al Sol sin protección adecuada durante las fases parciales, antes y después de la breve totalidad.

Por qué las gafas de eclipse no son un simple accesorio: el marco legal

Las gafas para observar un eclipse no son un artículo de fantasía ni un simple filtro oscuro: legalmente tienen la consideración de equipo de protección individual (EPI) de categoría II, conforme al Reglamento (UE) 2016/425, la norma europea que regula estos productos en toda la Unión. Esa clasificación implica que el fabricante debe haber sometido el modelo a examen UE, emitir una Declaración UE de Conformidad y colocar el marcado CE de forma legible, visible e indeleble en el producto.

El estándar técnico exigido es la norma UNE-EN ISO 12312-2:2015, que fija los requisitos de seguridad fotobiológica, calidad óptica del filtro y resistencia del material que debe cumplir cualquier producto destinado a la observación solar directa. Con carácter general y complementario, el Real Decreto 1801/2003, sobre seguridad general de los productos, obliga a que cualquier producto puesto en el mercado español sea seguro en condiciones de uso normales.

Solo los modelos con certificación para observación solar directa garantizan la protección.Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Los avisos de Consumo y la OCU ante el eclipse de mañana

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 publicó a principios de esta semana una nota recordando la obligación de usar gafas certificadas, advirtiendo de que una exposición solar directa sin protección adecuada puede causar quemaduras retinianas, pérdida de agudeza visual o puntos ciegos permanentes. El departamento recomienda además mantener las gafas puestas durante toda la fase parcial del eclipse -antes y después de la breve totalidad-, prestar especial atención a menores y personas mayores, y no utilizar prismáticos ni cámaras junto con las gafas de eclipse, ya que concentran la radiación solar y pueden destruir el filtro.

La OCU, por su parte, ha detallado los elementos que debe llevar el etiquetado de unas gafas de eclipse conformes -marcado CE, identificación del fabricante, instrucciones de uso y referencia expresa a la norma EN ISO 12312-2:2015- y recomienda comprarlas en establecimientos de confianza, revisar la Declaración UE de Conformidad del fabricante en caso de duda, y descartar cualquier unidad que presente arañazos, deformaciones o un filtro mal ajustado a la montura.

Varias comunidades autónomas, entre ellas Castilla y León, han puesto en marcha campañas específicas de inspección de consumo sobre las gafas de eclipse que se venden tanto en establecimientos físicos como a distancia, con base legal expresa en el Reglamento (UE) 2016/425, la norma UNE-EN ISO 12312-2:2015 y el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Distintos medios han señalado además el riesgo particular de comprar gafas de eclipse en plataformas internacionales de comercio electrónico, donde resulta más difícil comprobar antes de la compra si el vendedor y el producto cumplen realmente la normativa europea.

Cómo comprobar si tus gafas son seguras antes de usarlas mañana

Antes de mirar al Sol con cualquier gafa de eclipse, conviene comprobar sobre el propio producto: que lleve el marcado CE, que haga referencia expresa a la norma EN ISO 12312-2:2015, que identifique al fabricante o al responsable de la puesta en el mercado, y que incluya instrucciones de uso en español. Si el vendedor no puede facilitar la Declaración UE de Conformidad al pedirla, es una señal de alarma.

También hay que revisar el estado físico: el filtro no debe tener arañazos, agujeros, pliegues ni estar despegado de la montura, y debe cubrir completamente el campo de visión sin dejar huecos por los lados. Ante cualquier duda razonable sobre la autenticidad o el estado de unas gafas, la recomendación de todas las fuentes consultadas es la misma: no arriesgarse y sustituirlas por un modelo cuyo origen y certificación puedan verificarse.

Qué hacer si te vendieron gafas sin certificar o sufriste una lesión

El artículo 11 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007) establece con carácter general que los bienes puestos en el mercado deben ser seguros. El artículo 8 reconoce, entre los derechos básicos de todo consumidor, la protección frente a riesgos para su salud y seguridad y el derecho a ser indemnizado por los daños sufridos.

Si se compraron unas gafas que resultaron no ser conformes, lo primero es conservar el producto, el envase y el justificante de compra: son la prueba de qué se adquirió y dónde. Puede presentarse una reclamación directamente ante el vendedor -en un establecimiento físico, mediante la hoja de reclamaciones oficial- o, si la compra fue por internet, a través de los canales de atención al cliente de la plataforma, conservando capturas de pantalla del anuncio original. La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) del ayuntamiento correspondiente, o el organismo de consumo de la comunidad autónoma, pueden tramitar la reclamación y, en su caso, iniciar un procedimiento sancionador contra el vendedor.

Si además se ha sufrido una lesión ocular tras observar el eclipse sin protección adecuada -visión borrosa, manchas o puntos ciegos, dolor o sensibilidad extrema a la luz en las horas o días posteriores-, lo prioritario es acudir a un servicio de oftalmología cuanto antes: algunas lesiones retinianas solo son tratables si se detectan a tiempo. El informe médico, además de necesario para la salud, es la prueba que sustenta cualquier reclamación de indemnización por los daños sufridos, conforme al artículo 128 de la misma ley, que reconoce el derecho de todo perjudicado a ser indemnizado por los daños causados por productos inseguros; el artículo 130 añade que ninguna cláusula del vendedor puede excluir o limitar esa responsabilidad frente al perjudicado.

El propio marco legal es claro en un punto que conviene no perder de vista mañana: ninguna gafa de sol convencional, por oscura que parezca, protege frente a la observación directa del Sol. Solo un producto identificado como EPI de categoría II, con marcado CE y referencia a la norma ISO 12312-2:2015, ofrece la protección exigida por la ley -y, sobre todo, la que necesitan los ojos.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio usar gafas certificadas para ver el eclipse del 12 de agosto?

Sí. Las gafas de eclipse tienen la consideración legal de equipo de protección individual (EPI) de categoría II conforme al Reglamento (UE) 2016/425, lo que exige marcado CE, Declaración UE de Conformidad del fabricante y cumplimiento de la norma UNE-EN ISO 12312-2:2015. Cualquier producto que no cumpla estos requisitos no garantiza protección real frente al Sol.

¿Qué norma técnica deben cumplir las gafas de eclipse?

La norma UNE-EN ISO 12312-2:2015, que establece los requisitos de seguridad fotobiológica, calidad óptica del filtro y resistencia del material para productos de observación solar directa. Debe aparecer citada expresamente en el etiquetado del producto.

¿Qué riesgo hay si se mira el eclipse sin gafas homologadas?

El Ministerio de Consumo advierte de riesgo de quemaduras retinianas, pérdida de agudeza visual o puntos ciegos permanentes. La lesión puede no doler en el momento -la retina no tiene receptores de dolor- y manifestarse solo horas después, con visión borrosa o manchas en el campo visual.

¿Cómo sé si unas gafas de eclipse son seguras?

Comprobando que llevan marcado CE, referencia a la norma EN ISO 12312-2:2015, identificación del fabricante e instrucciones de uso en español, y que el filtro está en buen estado, sin arañazos ni deformaciones. Ante cualquier duda, no deben usarse.

¿Qué puedo hacer si me vendieron gafas de eclipse sin certificar?

Conservar el producto y el justificante de compra, y presentar una reclamación ante el vendedor o ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC). Si se ha sufrido una lesión ocular, acudir a un oftalmólogo cuanto antes y conservar el informe médico: da derecho a reclamar indemnización conforme al artículo 128 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Fuentes

Redacción de derechoabogados.es

Redacción de derechoabogados.es

Coordina la línea editorial de Derecho Abogados: firma y revisa las piezas de actualidad jurídica, las fichas del diccionario y los contenidos de cada especialidad del directorio. En cada pieza cita la norma o la sentencia que la sustenta, para que lo que se lee aquí se pueda comprobar en la fuente original.

¿Falta algún dato o has visto algo erróneo en esta página?

De la duda a un plan, en una llamada.

Ya sabes qué significa. Ahora un abogado te dice qué hacer con tu caso concreto.

Encuentra tu abogado