El factor que actúa por el comerciante, y a quién obliga lo que firma
Resumen rápido: El apoderamiento mercantil es la facultad del comerciante de constituir apoderados o mandatarios, generales o singulares, para que realicen el tráfico en su nombre y por su cuenta, o le auxilien en él. El apoderado general con facultades de dirección y contratación recibe el concepto legal de factor, y sus actos obligan al principal en los términos que fija el Código de Comercio.
Definición flash: El comerciante puede nombrar apoderados generales o singulares para el tráfico en su nombre; el gerente autorizado es, legalmente, un factor.
Etiqueta lingüística
El Código de Comercio llama factor al apoderado general de un establecimiento mercantil, y reserva mancebo a quien tiene poderes más limitados. En el lenguaje actual, «factor» se ha sustituido por gerente o director general, que es como el propio Código identifica a esta figura en el artículo 283.
Definición técnica
El comerciante puede constituir apoderados generales o singulares. El gerente de una empresa o establecimiento por cuenta ajena, autorizado para administrarlo, dirigirlo y contratar sobre las cosas que le conciernen, tiene el concepto legal de factor, y le son aplicables las reglas de esta materia. Los factores deben negociar y contratar a nombre de sus principales, expresando en los documentos que suscriben que actúan con poder o en nombre de quien representan. No pueden traficar por su cuenta particular ni interesarse en negociaciones del mismo género que las de su principal, salvo autorización expresa; si lo hacen sin ella, las ganancias son para el principal y las pérdidas para el factor.
Aplicación práctica
El punto que más sorprende es que la falta de mención expresa del poder no siempre libra al principal: si el contrato lo celebra el factor de un establecimiento que notoriamente pertenece a una empresa o sociedad conocida, se entiende hecho por cuenta del propietario aunque el factor no lo haya expresado, incluso si se alega abuso de confianza o extralimitación de facultades, siempre que el contrato entre dentro del giro del negocio o el principal hubiera aprobado la gestión. En cambio, si el factor contrata en nombre propio, queda obligado directamente frente a la otra parte, que puede además dirigirse contra el principal si la negociación se hizo por su cuenta. Por eso la forma de firmar —a nombre de quién— decide quién responde.
Y hay que saber cuándo deja de obligar, que es la otra mitad del problema. Aquí el Código de Comercio se separa del poder civil de una forma que sorprende a casi todo el mundo: el poder del factor no se extingue por la muerte del comerciante. El artículo 290 dice que los poderes «se estimarán subsistentes mientras no le fueren expresamente revocados, no obstante la muerte de su principal». Quien hereda una empresa y no revoca los poderes sigue teniendo un apoderado en activo que obliga a la herencia.
Y la revocación opera en dos planos distintos (art. 291). Frente al propio factor, sus actos siguen siendo válidos para el poderdante hasta que le llegue «por un medio legítimo» la noticia de la revocación o de la venta del establecimiento: comunicárselo, y poder probarlo, es lo que corta su capacidad de obligar. Frente a terceros, en cambio, no basta con decírselo a él: hay que publicarlo.
Eso último es lo que más caro sale. Los actos sujetos a inscripción sólo son oponibles a terceros de buena fe desde su publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (art. 21.1), y la ley añade dos reglas que deciden casos: en los quince días siguientes a la publicación no son oponibles a quien pruebe que no pudo conocerlos (21.2), y la buena fe del tercero se presume mientras no se pruebe que conocía el acto (21.4). Entre tanto, lo que el antiguo apoderado firme con un tercero de buena fe sigue obligando al empresario. Los poderes generales están, además, entre lo que se inscribe en la hoja del empresario (art. 22.1).
Contexto legal en España
El artículo 281 del Código de Comercio reconoce la facultad del comerciante de constituir apoderados generales o singulares. El artículo 283 atribuye el concepto legal de factor al gerente autorizado para administrar, dirigir y contratar. El artículo 284 exige que los factores contraten a nombre de sus principales, expresando el poder. El artículo 286 hace responder al propietario de los contratos del factor de un establecimiento notoriamente suyo, aunque no se haya expresado el poder, si el contrato entra en el giro del negocio o el principal aprobó la gestión. El artículo 287 distingue: contrato en nombre propio del factor le obliga a él directamente; si fue por cuenta del principal, la otra parte puede dirigirse contra cualquiera de los dos. El artículo 288 prohíbe al factor traficar por cuenta propia sin autorización, con reparto asimétrico de ganancias y pérdidas si lo hace sin ella.
Normas clave a tener en cuenta
- Código de Comercio, artículo 281 (apoderados generales o singulares)
- Código de Comercio, artículo 283 (concepto legal de factor)
- Código de Comercio, artículo 286 (contratos que obligan al principal sin poder expreso)
- Código de Comercio, artículo 288 (prohibición de traficar por cuenta propia)
- Código de Comercio, artículo 284
- Código de Comercio, artículo 287
- Código de Comercio, artículo 290 (los poderes del factor subsisten mientras no se revoquen expresamente, incluso tras la muerte del principal)
- Código de Comercio, artículo 291 (validez de los actos del factor frente al poderdante y frente a terceros hasta que la revocación se publica)
- Código de Comercio, artículo 21 (los actos inscribibles sólo son oponibles a terceros de buena fe desde su publicación en el BORME; los quince días y la presunción de buena fe)
- Código de Comercio, artículo 22 (entre lo inscribible en la hoja del empresario están los poderes generales que otorgue)
Qué no es / diferencias clave
- Administrador social
- El administrador es el titular del órgano de administración de una sociedad de capital, con su propio régimen de nombramiento y responsabilidad. El factor es un apoderado del comerciante, con poder derivado y revocable, aunque en la práctica ambas figuras puedan coincidir en la misma persona.
- Comisionista mercantil
- El comisionista actúa por encargo puntual para un acto concreto de comercio. El factor tiene un apoderamiento general y estable para dirigir y contratar en el tráfico habitual del establecimiento.
- Mancebo de comercio
- Es la figura de poderes más limitados que regula el mismo título del Código de Comercio, sin las facultades generales de dirección y contratación que caracterizan al factor.
Términos relacionados
Dato de autoridad
El artículo 286 del Código de Comercio establece que los contratos celebrados por el factor de un establecimiento que notoriamente pertenezca a una empresa o sociedad conocida se entenderán hechos por cuenta del propietario, aun cuando el factor no lo haya expresado al celebrarlos, o se alegue abuso de confianza, transgresión de facultades o apropiación de los efectos objeto del contrato, siempre que recaigan sobre objetos del giro del establecimiento o el principal haya aprobado la gestión.
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Preguntas frecuentes sobre apoderamiento mercantil
¿Qué es un factor mercantil?
Según el artículo 283 del Código de Comercio, el gerente de una empresa o establecimiento por cuenta ajena, autorizado para administrarlo, dirigirlo y contratar sobre las cosas que le conciernen, con el concepto legal de factor, sujeto a las reglas de esta materia.
¿Me obliga un contrato que firmó mi gerente sin mencionar que actuaba en mi nombre?
Puede obligarle igualmente. El artículo 286 hace responder al propietario de los contratos del factor de un establecimiento notoriamente suyo, aunque no se haya expresado el poder, siempre que el contrato entre en el giro del negocio o el propietario haya aprobado la gestión.
¿Puede el gerente hacer negocios por su cuenta al mismo tiempo?
No sin autorización expresa del principal, según el artículo 288. Si lo hace sin ella, las ganancias de esa operación son para el principal y las pérdidas quedan a cargo del factor. Y si lo que se quiere es terminar con el apoderamiento, conviene saber que la muerte del comerciante no lo extingue —el artículo 290 lo mantiene vigente «no obstante la muerte de su principal» mientras no se revoque expresamente— y que revocarlo frente a terceros exige publicarlo en el Boletín Oficial del Registro Mercantil: hasta entonces, lo que el antiguo apoderado firme con un tercero de buena fe sigue obligando al empresario (arts. 291 y 21).
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